La investigación se centra en las muertes de Lucca y Alexi, ocurridas con diez días de diferencia en el Hospital SAMIC de El Calafate. La querella espera pericias clave y anticipó que podría haber hasta tres imputados.

La Justicia de Santa Cruz continúa investigando las muertes de dos bebés ocurridas durante abril en el Hospital de Alta Complejidad SAMIC de El Calafate.
Lucca y Alexi fallecieron el 6 y el 16 de abril, respectivamente. Las denuncias presentadas por sus familias y las actuaciones iniciadas en Córdoba fueron posteriormente unificadas en un mismo expediente.
La investigación se encuentra enfocada en los procedimientos utilizados para colocarles vías mientras permanecían internados en Neonatología.
Ignacio Alcántara, abogado de las familias, aseguró que la causa está ingresando en una instancia determinante y anticipó que, de acuerdo con la evaluación de la querella, podría haber al menos tres personas imputadas.
“Estamos en una etapa definitoria en cuanto a la prueba”, señaló en declaraciones a Radio LU12 AM680.
Según explicó el letrado, la causa “se inicia a pedido de dos familiares en forma separada en la Fiscalía de El Calafate, pero la causa de origen es por una médica en la ciudad de Córdoba. Desde ciudad de Córdoba remiten las actuaciones a El Calafate y luego esas tres causas se unifican en una sola, la llamada causa bebés, donde se investigan los fallecimientos de estos dos bebés con pocos días de diferencia. Han sucedido una serie de testimoniales, tanto de médicos como enfermeros y auxiliares que han intervenido a lo largo de la atención durante la internación de los bebés, se ha recopilado muchísima información. Todo indica y sigue sosteniendo a la querella que la presunta mala praxis ha sido cabalmente demostrada ya por los mismos testimonios“.
No obstante, hasta el momento no existen imputaciones formalizadas. La definición dependerá de los resultados de las medidas pendientes y de la decisión judicial.
Las pericias que espera la Justicia
Entre las pruebas que todavía deben incorporarse se encuentran el informe del Cuerpo Médico Forense y una pericia informática.
Esta última buscará determinar si se eliminaron registros o si las historias clínicas fueron modificadas. El expediente ya reúne declaraciones de médicos, enfermeros y auxiliares que participaron en la atención de los bebés.
Uno de los niños fue cremado, por lo que no pudo efectuarse la autopsia. En el otro caso, el estudio forense será analizado junto con los testimonios, la historia clínica y los registros de sus signos vitales.
La querella también incorporó un sumario interno del hospital relacionado con los procedimientos utilizados para la colocación de las vías.
Según Alcántara, en uno de los casos el líquido administrado habría llegado al corazón del bebé y ocasionado el paro cardíaco. Esta circunstancia continúa bajo investigación y deberá ser confirmada por los peritos.
La causa permanece abierta como una investigación por presunta mala praxis. El abogado aclaró que se analizan posibles conductas culposas y que no se sostiene que alguna persona haya actuado con intención de provocar las muertes.
Fuente: La Opinión Austral
