La Cámara Penal hizo lugar parcialmente al recurso presentado por la defensa y modificó la sentencia dictada tras el juicio por jurados. El hombre había sido condenado por el homicidio agravado por el uso de arma de fuego cometido en octubre de 2024, en el barrio San Cayetano.

La Cámara Penal de Comodoro Rivadavia resolvió reducir de 17 a 14 años de prisión la condena impuesta a Juan Carlos Peralta, declarado culpable por el homicidio de Gastón Acosta, ocurrido el 26 de octubre de 2024 en el barrio San Cayetano.
La decisión se conoció luego de que el tribunal analizara la impugnación ordinaria presentada por la defensa, que durante la audiencia realizada el pasado 23 de junio solicitó una reducción de la pena hasta el mínimo previsto para el delito, de 10 años y 8 meses de prisión. Por su parte, el Ministerio Público Fiscal pidió que se mantuviera la sentencia dictada tras el juicio por jurados.
Finalmente, por mayoría, los jueces de la Cámara hicieron lugar parcialmente al planteo defensivo y fijaron la condena en 14 años de prisión.
El tribunal estuvo integrado por Martín Montenovo, Cecilia Codina y Mónica García. En representación de la Fiscalía intervino el fiscal general Facundo Oribones, mientras que la defensa estuvo a cargo del defensor público Gustavo Oyarzun. También participó de la audiencia un familiar de la víctima, acompañado por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito (SAVD).
El homicidio
Según la acusación fiscal, el crimen ocurrió alrededor de las 18:40 del 26 de octubre de 2024, en una vivienda ubicada en la intersección de Antonio Garcés y Ricardo Balbín, en el sector conocido como El Cerrito.
La investigación determinó que Peralta compartía bebidas alcohólicas con Acosta y otra persona cuando se produjo una discusión. En ese contexto, la víctima habría exhibido un cuchillo y el ahora condenado respondió efectuando al menos un disparo con un arma de fuego.
El proyectil impactó en la nuca de Acosta y salió por la mandíbula, provocándole lesiones incompatibles con la vida y su fallecimiento en el lugar.
Tras el hecho, fue el propio Peralta quien llamó a la Policía y manifestó que había matado a su amigo porque intentó defenderse de un ataque con un arma blanca. Cuando los efectivos llegaron a la vivienda, el acusado permanecía allí, aunque el arma utilizada ya no se encontraba, ya que, según declaró, otra persona se la había llevado.
Con esta resolución, la Cámara confirmó la responsabilidad penal del condenado por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego, aunque redujo en tres años la pena impuesta en primera instancia.
