Valentina Magno busca llevar a Buenos Aires la historia del niño de 6 años para visibilizar las trabas burocráticas, el costo de las derivaciones y las necesidades de las familias chubutenses que luchan por atención médica especializada.

Valentina Magno, madre de Isaías —el niño chubutense de 6 años cuya compleja situación de salud ha generado un amplio acompañamiento comunitario en la provincia—, lanzó un nuevo llamado a la acción pública. Tras haber logrado que las máximas autoridades provinciales escucharan su reclamo, anunció su decisión de llevar la historia de su hijo al Congreso de la Nación Argentina para exponer las dificultades de acceso a la salud que enfrentan las familias del interior del país.
La cotidianeidad de Isaías está atravesada por tratamientos, controles de alta complejidad, equipamiento específico y constantes viajes desde Chubut hacia centros de mayor complejidad en Buenos Aires. “Quienes vivimos lejos de Buenos Aires sabemos lo que significa recorrer cientos de kilómetros para que nuestros hijos puedan acceder a especialistas y tratamientos. Sabemos lo que significa esperar una autorización, presentar documentación, volver a insistir, golpear puertas y seguir luchando porque del otro lado hay un hijo”, remarcó Valentina en su mensaje.
La meta de la presentación en el ámbito legislativo nacional no solo busca resolver las trabas administrativas en el caso de Isaías, sino también sentar un antecedente para la Patagonia. “Isaías no es un expediente. No es un trámite. Es un niño. Así como logramos que nuestra voz llegara a las máximas autoridades de nuestra provincia, hoy queremos dar un paso más”, sostuvo, al tiempo que remarcó la premisa central de su pedido: “No pedimos privilegios. Pedimos derechos. Pedimos ser escuchados”.
En el escrito, la madre expuso de forma concreta los objetivos de su viaje a la capital del país: presentar la historia clínica del niño, visibilizar las trabas en la entrega de insumos y equipos, plantear los obstáculos burocráticos ante las comisiones legislativas y representar a otras familias de Chubut que atraviesan problemáticas similares.
Asimismo, Valentina dedicó un párrafo especial de reconocimiento a la contención médica local: “Quiero agradecer al doctor Abregu, que nunca nos abandona. Cuando otros se hicieron a un lado, él siguió estando. Cuando hubo que insistir, escuchó. Cuando hubo que acompañar, acompañó. Gracias, doctor, por no soltarle la mano a Isaías, y por estar del lado de nuestra familia en esta lucha”.
Finalmente, aludiendo a las brechas geográficas y al centralismo en la atención de la salud, la madre concluyó con un mensaje de determinación enfocado en los representantes legislativos y la sociedad: “Dicen que ‘Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires’. Nosotros conocemos demasiado bien el camino hasta allí. Ahora queremos recorrer otro: el camino hasta el Congreso. Quizás Isaías con su voz no pueda estar frente al Congreso para contar su historia, pero yo voy a estar ahí para contarla por él. Y si tengo que cruzar el país para llevar su voz: me verán cruzar”.
