Firmas del Reino Unido e Israel respaldaron la legalidad de sus licencias británicas y fijaron la primera extracción de crudo para marzo de 2028.

Las empresas Rockhopper Exploration, de origen británico, y Navitas Petroleum, de Israel, ratificaron formalmente la continuidad del megaproyecto hidrocarburífero “Sea Lion” en la cuenca norte del archipiélago. Pese al paquete de medidas punitivas anunciado por la gestión del presidente Javier Milei, las operadoras aseguraron que las tareas operativas se mantendrán según el calendario previsto.
Desde el consorcio empresarial remarcaron que los permisos de exploración fueron otorgados por las autoridades locales de las islas y cuentan con el respaldo institucional del gobierno del Reino Unido. En ese sentido, desestimaron las advertencias legales emitidas desde Buenos Aires y descartaron cualquier tipo de paralización en los trabajos en el mar.
El yacimiento se sitúa a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. Tras el hallazgo de crudo registrado en 2010, las compañías trazaron una hoja de ruta cuya meta central fija la obtención del primer barril de producción comercial para marzo de 2028.
La postura de las operadoras surge como respuesta directa al plan del Ejecutivo argentino para intensificar el castigo sobre la explotación no autorizada de recursos naturales en la plataforma continental. Las acciones promovidas desde la Casa Rosada contemplan el envío de un proyecto de ley al Congreso para endurecer el régimen sancionatorio, acompañado por un decreto orientado a agilizar los procesos administrativos correspondientes.
