La intervención permite establecer los límites definitivos entre los terrenos particulares y el espacio público, a partir de la mensura registrada del sector.

En el marco de las acciones destinadas a consolidar un crecimiento urbano ordenado, la Secretaría de Ordenamiento Territorial del Municipio lleva adelante trabajos de levantamiento y corrimiento de cercos en el sector de Km. 18, con el objetivo de garantizar la apertura de una de las calles principales del barrio y establecer con claridad los límites entre las propiedades particulares y el espacio público.
La intervención se realiza a partir de la mensura registrada del sector, instrumento público que permite determinar con precisión qué espacios corresponden a lotes, calles y veredas. De esta manera, se busca ordenar el crecimiento del sector y prevenir futuros conflictos vinculados con el uso y ocupación del espacio público.
Al respecto, el secretario de Ordenamiento Territorial, Bruno Hernández, explicó que “es muy importante el trabajo que se está haciendo en Km. 18 porque permite la apertura de una de las calles principales”, y remarcó que esta situación es posible a partir de que “el barrio cuenta con mensura registrada”.
Una intervención que beneficia a toda la comunidad
Hernández señaló que contar con este instrumento permite al Estado “saber qué es calle, qué es vereda y qué es un lote”, por lo que resulta fundamental respetar la mensura y la línea municipal establecida. En este sentido, indicó que los trabajos permitirán garantizar que “tanto el ingreso como el egreso del tránsito liviano, pesado e incluso de las personas sea el correcto”, evitando además “cualquier tipo de invasión en el espacio público”.
Del mismo modo, destacó que, antes de avanzar con la intervención, se desarrolló una instancia de diálogo con los residentes del sector. “Hubo una etapa previa de conversación con los vecinos. Algunos entendieron la importancia de hacer la apertura de calle y que será un beneficio para todo el barrio”, expresó.
Finalmente, Hernández aclaró que, ante aquellos casos en los que no se acató la indicación de respetar la línea municipal, el Estado se encuentra facultado para realizar el corrimiento de manera forzosa y garantizar el cumplimiento de los límites establecidos.
