La Fiscalía investiga las circunstancias que rodearon el nacimiento y analiza si existió una eventual omisión de los deberes de cuidado. Mientras avanza la investigación, el Servicio de Protección de Derechos evalúa el entorno familiar para garantizar la contención y seguridad del recién nacido.

La Fiscalía tomó intervención en un caso que involucra a un recién nacido cuyo análisis toxicológico habría dado positivo para cocaína, luego de que profesionales de la salud detectaran conductas inusuales en sus progenitores al momento de concurrir a la institución médica.
Según explicó el fiscal Marcelo Cretton, los médicos advirtieron que los padres no se encontraban en condiciones habituales y, ante esta situación, se realizaron los estudios correspondientes al bebé. Los resultados confirmaron la presencia de sustancias en su organismo, por lo que el personal de salud puso el caso en conocimiento de las autoridades.
A partir de la denuncia, intervienen el Ministerio Público Fiscal, la Policía y el Servicio de Protección de Derechos, que asumió provisoriamente la protección del recién nacido mientras se evalúa su situación.
En este marco, se analiza especialmente el entorno familiar del bebé y la posibilidad de contar con una red de contención integrada por abuelos, hermanos u otros familiares. El objetivo es determinar si existe un grupo familiar que pueda garantizar su cuidado y protección.
Cretton señaló que, por el momento, se encuentra en proceso de formalización la denuncia realizada por el personal médico. A partir de allí, la Fiscalía deberá reunir información de la historia clínica, testimonios y demás elementos que permitan establecer qué ocurrió y determinar si existe responsabilidad por parte de los progenitores.
El fiscal explicó que, en situaciones de este tipo, puede analizarse la existencia de una eventual omisión de los deberes de cuidado. Asimismo, aclaró que, dependiendo de las circunstancias que se logren acreditar durante la investigación, podrían evaluarse responsabilidades de mayor gravedad.
Respecto del estado de salud del bebé, Cretton indicó que, según la información con la que contaba al momento de la entrevista, no se habían informado complicaciones, aunque remarcó que se trata de una situación que implica un riesgo potencial elevado debido a la corta edad y a la necesidad de cuidados especiales.
La investigación continuará con el análisis de la documentación médica y las circunstancias que rodearon el nacimiento, mientras los organismos de protección trabajan para determinar cuál es el ámbito más seguro para el recién nacido.
