Los mensajes intimidatorios aparecieron en los baños del establecimiento y activaron el protocolo de seguridad. Se realizó la denuncia, hay pericias en curso y se reforzaron las medidas de control mientras crece la preocupación en la comunidad educativa.

La directora de la Escuela N° 731, Mariana Pérez, informó que este lunes por la mañana la institución activó el protocolo de seguridad tras detectarse un mensaje intimidatorio en el baño de varones que advertía sobre un presunto tiroteo.
Según detalló, el hecho ocurrió “pasadas las 9 de la mañana”, momento en que el equipo directivo actuó de acuerdo a lo establecido por la Supervisión Técnica General de Educación Secundaria. “En primera instancia realizamos la denuncia y activamos los protocolos correspondientes”, explicó.
Pérez indicó que la escuela cuenta con un sistema de cámaras de seguridad que monitorea los espacios comunes, incluidos los accesos a los baños. “Esto ya es materia de investigación. Se retiró una cámara para realizar las pericias necesarias”, señaló.
A media mañana, alrededor de las 11, las autoridades comunicaron la situación a los estudiantes. “Les explicamos lo que estaba pasando, por qué habíamos activado el protocolo y remarcamos que esto no es un chiste”, sostuvo la directora.
Como parte de las medidas adoptadas, se modificará el ingreso a los baños durante los recreos para reforzar el cuidado dentro del establecimiento. Además, se sugirió a las familias que los estudiantes concurran con útiles visibles o en mochilas transparentes.
La directora también advirtió que este tipo de situaciones, en ocasiones, se generan con la intención de suspender las clases. “La escuela es un espacio de encuentro y diálogo, una institución que aloja. Por eso necesitamos sostenerla”, afirmó.
En ese sentido, hizo un llamado a las familias: “Es necesario pensarnos como sociedad. También necesitamos que los adultos asuman una postura crítica de cuidado con sus hijos y respecto a las redes sociales que frecuentan. Esto es una alerta que debemos atender”.
Pérez agregó que las amenazas hacían referencia al miércoles, aunque el mismo lunes por la tarde apareció un mensaje similar en el baño de mujeres, lo que incrementó la preocupación.
Finalmente, indicó que se dispuso la presencia activa de docentes y directivos para acompañar a la comunidad educativa. “Los estudiantes están preocupados, saben que esto es un delito. Escribir amenazas en un espacio público no es un chiste. Necesitamos el acompañamiento de las familias en este proceso”, concluyó.
