15.5 C
Comodoro Rivadavia
martes, abril 21, 2026
15.5 C
Comodoro Rivadavia

Chubut

Horror en un hospital rural: un paciente abusó de una enfermera mientras trabajaba

El hecho ocurrió en el Hospital Rural Dr. Roberto Gandini de José de San Martín, donde la trabajadora se encontraba sola cuando fue manoseada por un paciente. La denuncia derivó en una restricción de acercamiento.

Un grave hecho de abuso sacude al Hospital Rural Dr. Roberto Gandini de José de San Martín, en Chubut, donde una enfermera denunció haber sido atacada por un paciente mientras cumplía su turno en soledad. La situación derivó en una intervención judicial inmediata y en la adopción de medidas de protección para la víctima.

Según se informó, el episodio ocurrió cuando la trabajadora se disponía a atender a un hombre que asistía regularmente al centro de salud para realizarse curaciones. En ese contexto, el paciente comenzó con comentarios inapropiados sobre su físico y, en cuestión de segundos, avanzó físicamente sobre ella.

“Era un paciente que iba a curarse todos los días. Llegó un momento en el que salgo de la oficina de enfermería y él empezó a decirme cosas, respecto a mi físico”, relató Carolina Albarracín en diálogo con Jornada Radio.

La enfermera explicó que, al no comprender en un primer momento lo que el hombre le decía, decidió acercarse. Fue entonces cuando la situación se volvió más grave. “Me dice cosas fuera de lugar, y fue ahí donde me apretó el glúteo y me tocó de una manera que al momento no me puedo olvidar”, expresó.

Además, indicó que el agresor intentó llevarla hacia otro sector del hospital: “Me decía ‘vení, vamos para allá’, refiriéndose a la sala de curaciones, que es un punto ciego. Ahí nadie iba a ver nada”.

El impacto fue inmediato. “Nunca lo empujé ni le pegué, me quedé como en shock”, contó. A pesar del temor, logró pedirle que se retirara del lugar. “Le dije que teníamos cámaras y que iba a llamar a la policía. Él insistía, pero volví a repetirle que no y me metí en la oficina. Ahí se fue”.

Uno de los aspectos que más preocupación genera es el contexto en el que ocurrió el hecho. La profesional se encontraba sola en ese momento, ya que el médico de guardia se había retirado y otra compañera había salido por un traslado en ambulancia. “Hay momentos en enfermería en los que quedamos totalmente solos”, advirtió.

En esa línea, remarcó que esta situación no es excepcional. “Somos pocos y a veces toca hacer hasta 12 horas de guardia solos. A partir de las 10 de la noche ya estamos completamente solos en enfermería”, señaló. Incluso, agregó que las herramientas de seguridad son limitadas: “Después me enteré que las cámaras se habían quemado por un corte de luz. O sea, estamos sin nada”.

Tras el episodio, la enfermera se comunicó con sus superiores y realizó la denuncia en la Comisaría de la Mujer. La Justicia actuó rápidamente y dispuso una restricción de acercamiento por 30 días para el acusado, en el marco de una causa caratulada como “abuso sexual simple”, con intervención del Ministerio Público Fiscal.

Sobre las consecuencias emocionales, la trabajadora fue contundente: “No podía dejar de llorar, temblaba. Al día siguiente, antes de ir a trabajar, me agarró ansiedad. Sentí una desesperación muy fuerte”. También reconoció que el hecho impactó en su vida cotidiana: “Pensé dos veces en salir a comprar. Es un pueblo chico, y ese miedo queda”.

El agresor, según indicó, negó lo sucedido, aunque su identidad no genera dudas entre el personal del hospital. “Lo veníamos atendiendo hace un mes. Sabemos quién es. Ese mismo día volvió al hospital para curarse con otra compañera”, afirmó.

Desde el entorno del hospital remarcaron la importancia de visibilizar este tipo de situaciones, que muchas veces no trascienden y han sido históricamente silenciadas. También señalaron que la violencia hacia el personal de salud es una problemática recurrente en distintos puntos de la provincia.

En paralelo, la comunidad hospitalaria difundió un comunicado en el que expresó su repudio al hecho, manifestó su apoyo a la víctima y reclamó justicia, junto con medidas concretas para garantizar la seguridad de quienes trabajan en el sistema sanitario.

La propia enfermera también hizo hincapié en esta problemática. “Muchas veces vienen pacientes alcoholizados y faltan el respeto. Siempre estamos llamando a la policía para que los retiren”, sostuvo, y agregó: “Ellos tienen respeto a la policía, pero a nosotros no”.

En ese sentido, reclamó mayores condiciones de seguridad dentro del hospital. “Habíamos sugerido que haya alguien en portería o seguridad. No podemos quedarnos con que ‘nunca pasa’. Cuando pasa, estamos solos”, advirtió.

Finalmente, explicó por qué decidió hacer público el caso: “Al principio pensé en no decir nada, que quede en la denuncia. Pero después dije: no soy la única que pasa estas cosas”. Y concluyó: “Esto no tiene por qué estar pasando”.

Fuente: Diario Jornada

Noticias relacionadas

Últimas noticias