En el marco de las consideraciones del Presupuesto Municipal 2026, la concejal Ximena González expresó su profunda preocupación por el proyecto presentado por el Ejecutivo, al considerar que “está muy alejado de la realidad que viven hoy los vecinos y vecinas de Comodoro Rivadavia”.

“La lógica de este presupuesto es clara: prioriza sostener la estructura del Estado municipal antes que invertir en obras, infraestructura y mejoras concretas en la prestación de servicios”, señaló González. En ese sentido, remarcó que se destinan mayores recursos al funcionamiento cotidiano del Municipio —como compra de vehículos, mantenimiento de flotas, combustible y gastos discrecionales— en detrimento de inversiones que generen capacidad futura y soluciones estructurales.
La concejal fue contundente al aclarar que “el problema no son los empleados municipales, sino un Estado que sigue creciendo sin planificación, ampliando su estructura y generando un costo fijo cada vez más difícil de sostener para los vecinos”.
Asimismo, González puso el foco en la Secretaría de Desarrollo Humano y Familia, a la que calificó como “una de las áreas más sensibles y estratégicas por su cercanía directa con los sectores más vulnerables”. Según indicó, el presupuesto asignado resulta insuficiente y debería fortalecerse mediante la reasignación de recursos desde áreas con gastos innecesarios.
Como por ejemplo, detalló que la Dirección de Discapacidad cuenta con apenas 38 millones de pesos para todo el ejercicio 2026, mientras que la Dirección de Juventud dispone de solo 13 millones de pesos para funcionar durante todo el año. “Estos números no reflejan prioridades claras, ni compromiso con la juventud, con las personas con discapacidad ni con quienes más necesitan la presencia del Estado municipal”, afirmó.
Finalmente, González reiteró una crítica que viene sosteniendo desde el inicio del debate presupuestario: “El bacheo no es obra pública”. Al respecto, cuestionó que se destinen 4.500 millones de pesos a bacheo y se lo contabilice como obra pública. “Cuando el mantenimiento se disfraza de inversión, queda en evidencia que no hay obras estructurales para mostrar. El problema no es la falta de recursos, sino la falta de planificación”, concluyó
