La Justicia de Trelew ordenó tres meses de prisión preventiva para un hombre acusado de hostigar, perseguir y amenazar a una mujer, además de incumplir reiteradamente las medidas de protección dictadas en su contra.

Un grave caso de violencia de género fue abordado este jueves durante una audiencia de control de detención realizada en la Oficina Judicial de Trelew, donde el Ministerio Público Fiscal solicitó la apertura de una nueva investigación y la prisión preventiva de un hombre acusado de desobedecer reiteradamente órdenes judiciales y continuar hostigando a su expareja.
Durante la audiencia, la fiscal general Julieta Gamarra expuso que la investigación se inició en mayo, luego de que el imputado no aceptara el rechazo de la víctima a continuar una relación de pareja. A partir de entonces, comenzó una serie de conductas violentas que incluyeron hostigamiento, persecuciones, amenazas, daños y hurtos.
Según detalló la Fiscalía, en julio ya se había presentado una acusación por cuatro hechos delictivos y se habían dispuesto diversas medidas de protección para resguardar a la mujer, entre ellas prohibiciones de acercamiento y contacto, que fueron incumplidas en reiteradas oportunidades.
El acusado llegó a permanecer detenido con prisión preventiva y posteriormente obtuvo el beneficio de prisión domiciliaria. Más tarde recuperó la libertad, aunque bajo estrictas condiciones, entre ellas el uso de una tobillera electrónica con sistema dual que permitía alertar a la víctima ante cualquier acercamiento indebido.
Uno de los argumentos que favorecieron esa medida fue que el hombre es el único cuidador de un menor de edad con problemas de salud acreditados mediante certificado médico.
Sin embargo, de acuerdo con la acusación fiscal, desde el 1 de julio volvió a incumplir las restricciones judiciales. Se le atribuyen al menos cinco nuevos episodios de hostigamiento y persecución ocurridos entre el 1 y el 15 de julio.
Entre los hechos denunciados figuran acercamientos a la víctima en su lugar de trabajo, en el gimnasio que frecuenta y cuando se dirigía al domicilio de un amigo. En uno de esos episodios, el hombre habría amenazado a la mujer al gritarle que la iba a matar si no le devolvía algunas pertenencias.
Además, se le atribuye haber difundido fotografías de la víctima a través de aplicaciones telefónicas, incrementando la situación de intimidación y temor que ya padecía la denunciante.
Frente a este escenario, el Ministerio Público Fiscal, representado por las fiscales Julieta Gamarra y Claudia Ibáñez, solicitó la apertura de una nueva investigación por el delito de desobediencia judicial en cinco hechos, uno de ellos en concurso ideal con amenazas.
Al resolver el caso, la jueza Mirta Moreno consideró que existe una continuidad en las conductas denunciadas y que las medidas alternativas aplicadas hasta el momento resultaron insuficientes para proteger a la víctima.
La magistrada sostuvo que la mujer se encuentra en una situación de vulnerabilidad, al punto de haber tenido que modificar su estilo de vida y cambiar de domicilio para intentar evitar los episodios de violencia.
En ese contexto, la jueza entendió que existen elementos suficientes para sostener la probabilidad de autoría y los riesgos procesales de fuga y entorpecimiento de la investigación, por lo que dispuso la apertura formal de la investigación y ordenó la prisión preventiva del imputado por el plazo de tres meses.
