Un grave enfrentamiento armado sacudió la tranquilidad de la zona alta del barrio Pietrobelli el sábado por la noche. El hecho, que se registró alrededor de las 20:20 horas en la intersección de las calles Alvear y Alem, dejó como saldo dos personas heridas de arma de fuego y un clima de extrema tensión vecinal.

Tras recibir una alerta por detonaciones y personas heridas, personal policial de la Comisaría Seccional Segunda, con el apoyo del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada (GRIM), se desplazó rápidamente hacia el sector alto del mencionado barrio.
Sin embargo, al arribar al lugar, los uniformados se encontraron con un escenario sumamente hostil. Los efectivos fueron recibidos a pedradas, cantos rodados y botallazos por parte de un grupo de residentes. En medio de los disturbios, los vecinos manifestaban a viva voz que “habían lesionado a uno de los Díaz y se lo habían llevado hacia la avenida.
A partir de los testimonios recabados en el lugar, la policía logró reconstruir que las víctimas habían sido trasladadas de urgencia en vehículos particulares. El parte médico y policial detalló la situación de ambos heridos:
B.D.(19 años): Fue ingresado inicialmente en una clínica privada de la ciudad con una presunta herida de arma de fuego en el pómulo derecho. Debido a la gravedad de la lesión en el rostro, fue ingresado a quirófano bajo estado de salud reservado y posteriormente derivado al Hospital Regional. Fuentes policiales confirmaron que la lesión no pone en riesgo su vida.
L.B. (48 años): Fue asistido por una herida de bala en su pierna izquierda, la cual presentó orificio de entrada y salida. Se encuentra fuera de peligro.
La investigación del caso avanza con severas dificultades debido a la falta de colaboración de los involucrados. Al intentar entrevistar a los familiares de Díaz en la clínica, el personal policial se topó con una rotunda negativa a aportar datos sobre cómo acontecieron los hechos o sobre el vehículo que lo trasladó.
La misma actitud adoptó el joven de 19 años una vez estabilizado en el Hospital Regional: se mostró reacio al interrogatorio policial, se negó a brindar detalles de lo sucedido y rechazó iniciar acciones legales por el ataque.
En el lugar del conflicto se realizaron las correspondientes inspecciones oculares para intentar secuestrar vainas servidas y elementos de interés. El caso ya fue puesto a disposición del Ministerio Público Fiscal, que investiga las causales del violento enfrentamiento de oficio ante la falta de denuncias formales.
