Tras sufrir el colapso de un pulmón por una infección no detectada a tiempo, la familia de Iker busca la derivación a un centro de mayor complejidad en Rawson o Buenos Aires.

Keila Painelaf, madre del pequeño Iker, de tan solo 10 meses de vida, hizo un desesperado llamado a las autoridades sanitarias para exigir el traslado urgente de su hijo a un centro médico de mayor complejidad, ya sea en la ciudad de Rawson o en Buenos Aires. El lactante se encuentra actualmente alojado en la unidad de Terapia Intensiva en estado delicado, con fiebre persistente y asistencia médica tras sufrir el colapso de uno de sus pulmones.
Según relató la progenitora, el deterioro de la salud del niño se agudizó durante el último fin de semana. Tras acudir a la guardia por un cuadro de fiebre alta, vómitos y secreciones, el menor recibió un alta inicial para retornar a su domicilio. Sin embargo, ante el agravamiento del cuadro el día lunes, debió ingresarlo nuevamente de urgencia al centro de salud, donde los estudios de sangre y placas radiográficas confirmaron un avanzado proceso infeccioso pulmonar.
Painelaf denunció públicamente abandono de persona y negligencia por parte de los profesionales que atendieron a su hijo de forma previa, señalando que el lactante padece cuadros respiratorios y bronquiolitis recurrentes desde que tenía un mes de vida. Según manifestó, la falta de estudios exhaustivos en las consultas anteriores impidió un diagnóstico temprano que evitara la internación en terapia intensiva.
Actualmente, la familia aguarda que se concrete el trámite de derivación correspondiente para trasladar al pequeño a una institución con la infraestructura adecuada para abordar su cuadro. Mientras tanto, allegados y vecinos multiplicaron el reclamo en redes sociales con el objetivo de visibilizar el caso y acelerar las gestiones ante el sistema de salud.
