La hija de la mujer desaparecida relató lo que significó volver a abrir un placard que permanece intacto desde aquel día de su desaparición.

A través de la cuenta “Buscamos a Norma Carrizo”, la hija de Norma Carrizo, desaparecida desde el 22 de diciembre de 2017, publicó un profundo y conmovedor texto que volvió a tocar el corazón de quienes siguen esperando respuestas sobre su paradero.
“Hace ocho años atrás quedaba guardado tu distintivo del trabajo en uno de tus tantos bolsos”, comienza el mensaje, que relata la experiencia de volver a abrir un placard que permanece intacto desde el día de la desaparición. Un gesto cargado de dolor, nostalgia y recuerdos que, según describe, genera un verdadero “déjà vu emocional”.
En el escrito, la joven cuenta cómo, al tomar un bolso al azar, encontró el distintivo laboral de su madre, con la tinta corrida, tal como solía pasar cuando Norma lo mojaba y lo volvía a plastificar una y otra vez. Para ella, ese hallazgo no fue casual: lo interpretó como una señal, una forma de presencia en medio de la ausencia.
La publicación repasa escenas cotidianas que hoy se transforman en memorias imborrables: las remeras con el logo del trabajo, la ropa que intentaba regalarle aunque le quedara grande, la obsesión por planificar cada outfit, los porta cosméticos infaltables, los zapatos de más guardados en el bolso durante la temporada alta y hasta el sonido de sus pasos subiendo las escaleras.
“Todavía tengo grabada en la retina tu rutina diaria como si la hubieses hecho ayer”, escribe, y agrega que conserva la voz de su madre “como un podcast que se reproduce a diario”, junto a los abrazos, los besos de buenas noches y los mensajes de WhatsApp que hoy se transforman en cartas abiertas al paso del tiempo.
Uno de los pasajes más fuertes del texto recuerda que Norma siempre esperaba que su hija le escribiera algo para su cumpleaños. “La vida a veces da un giro de 180 grados y hoy le escribo cartas, pero a una madre desaparecida”, expresa.
El mensaje cierra con una promesa cargada de amor y esperanza: “Te esperaré en esta y todas mis vidas, mami. Abrazo de luz.”
A ocho años de su desaparición, la historia de Norma Carrizo sigue vigente en la memoria colectiva, sostenida por el amor incansable de su familia y el reclamo permanente de verdad y justicia.
