El Hospital Regional reportó una única atención pediátrica relacionada con el uso de pirotecnia durante las celebraciones de Año Nuevo. Se trata de un niño de 9 años que sufrió un traumatismo ocular.

La atención médica se realizó a la 01:30 horas de la madrugada de este primero de enero. El menor fue ingresado al centro de salud con una lesión provocada por una “cañita voladora”.
El personal médico realizó las curaciones correspondientes en la guardia. Afortunadamente, se informó que el paciente se encontraba fuera de peligro y fue dado de alta con la indicación de continuar con la revisión y seguimiento de especialistas en oftalmología debido a la naturaleza de la herida.
Este caso resalta los riesgos asociados al uso de artefactos pirotécnicos por menores de edad sin la supervisión adecuada.
