Los animales viven en un espacio inseguro y muchos presentan problemas de salud. Buscan adoptantes y colaboración económica.

Luego del fallecimiento de Félix Assi, el vecino de Próspero Palazzo que dedicaba su vida al cuidado de animales, salió a la luz una situación alarmante: más de 30 gatos y dos perros quedaron en el lugar donde vivía, en condiciones complejas y con múltiples necesidades.
Según relataron vecinas del barrio, el hombre hacía lo posible por alimentarlos y protegerlos con los escasos recursos que tenía. Sin embargo, tras su muerte, los animales quedaron sin ese cuidado y en un entorno riesgoso, ya que la vivienda presenta características compatibles con un trastorno de acumulación, lo que la convierte en un espacio laberíntico y peligroso.
Actualmente, hay crías entre escombros, gatos con infecciones —principalmente en los ojos— y una gran cantidad de animales que requieren atención veterinaria urgente y ser castrados.
Frente a esta situación, dos vecinas decidieron involucrarse de lleno: están asistiendo a los animales con alimento, organizando traslados a veterinarias, buscando adoptantes y hogares de tránsito, e intentando rescatarlos de un entorno que representa un riesgo constante. También acompañaron y ayudaron al hombre mientras vivía.
El esfuerzo es enorme y los gastos crecen día a día, por lo que solicitan colaboración urgente de la comunidad. Necesitan ayuda para tránsito, adopciones responsables, insumos, atención veterinaria y también para poder capturar a los animales de forma segura.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse al 2975079456 o aportar mediante el alias: rementerianahir
