El Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) ha activado una medida de fuerza por parte de los inspectores de tránsito de la ciudad. Según lo declarado por Víctor Chicahuala, representante del gremio, la protesta se debe a la falta de entrega de indumentaria adecuada, un reclamo que se viene realizando desde hace un tiempo.

Chicahuala explicó que se les había prometido la llegada de la ropa para el día 10 de este mes pero el compromiso no fue cumplido. Como resultado, cerca de 20 a 30 inspectores, divididos en los tres turnos de trabajo (mañana, tarde y noche), no salieron a las calles y se encuentran en sus respectivas bases. “Es por eso que desde este jueves no contamos con inspectores en la ciudad y todos sabemos la demanda que tiene Comodoro, cómo se complica el tránsito en el centro, las escuelas, así que bueno, los compañeros de tránsito se encuentran cumpliendo horario en sus respectivas bases”, afirmó.
La medida de fuerza, según el sindicalista, se mantendrá hasta que la totalidad de la ropa sea entregada. “Hasta que no se entregue la totalidad de la ropa, los compañeros se van a encontrar cumpliendo horario en sus respectivos lugares de trabajo”, sostuvo.
El representante del SOEM detalló que si bien habían visto y avalado la indumentaria hace unos días, la entrega no se concretó en la fecha pactada. Este reclamo se suma a una protesta anterior realizada hace unas semanas en la Avenida Necocha por la misma situación. Chicahuala anticipó que es probable que otros sectores se unan a las protestas la próxima semana, ya que también se encuentran esperando la entrega de indumentaria y otros elementos.
Además de la vestimenta, Chicahuala señaló que la lista de pedidos incluye ” mejoramiento edilicios, de mantenimiento de la flota vehicular, y otras cosas esenciales” que son necesarias para poder prestar un buen servicio a la comunidad. El gremio espera que algún representante del Ejecutivo municipal se comunique para poder resolver la situación, ya que “la paciencia de los compañeros se agotó”. El sindicalista resaltó la gravedad de la situación al mencionar que algunos inspectores, incluso, han tenido que trabajar con zapatillas o comprar su propia ropa.
