El hecho sucedió en una vivienda del barrio Juan XXIII. Un vecino tocó la bocina para alertar al propietario sobre el humo. Según indicó, los animales habrían derribado objetos sobre un calefactor.

Este lunes, cerca de la 1:50, personal de la Comisaría Seccional Quinta tomó conocimiento a través del Centro de Monitoreo sobre un incendio que se registraba en un domicilio ubicado sobre la calle Manuela Pedraza al 3200, en el barrio Juan XXIII.
Al arribar al lugar, los efectivos constataron la presencia de personal de Bomberos, que ya se encontraba trabajando para controlar el foco ígneo. En el sitio también se encontraba el propietario del inmueble, identificado con las iniciales J.G., de 29 años.
Según relató el hombre, se encontraba dentro de su vivienda cuando escuchó la bocina de un vehículo desde el exterior. Al salir, advirtió que el conductor le señalaba que del interior de un depósito ubicado junto a su casa emanaba una importante cantidad de humo.
Personal de Bomberos logró sofocar el incendio y, posteriormente, el propietario manifestó que en el interior del depósito se encontraban diversos bienes materiales y dos perros que habían quedado encerrados.
De acuerdo con su relato, los animales podrían haber provocado accidentalmente el incendio tras arrojar algunos elementos sobre un calefactor.
El propietario aseguró además que no mantiene problemas con otras personas y explicó que el acceso al depósito desde el exterior no es posible, debido a que cuenta con persianas metálicas que impiden el ingreso.
Como consecuencia del incendio se registraron pérdidas materiales parciales, mientras que no se informaron personas lesionadas.
