Tras ser trasladado desde Chile a un penal en Trelew, el acusado escuchó vía audiencia online la confirmación de la pena de prisión perpetua por femicidio. La familia de la víctima vivió un emotivo momento al conocer la resolución judicial que tardó dos años.

Miguel Alejandro Vargas Nehuén finalmente fue trasladado a un penal de Trelew y participó vía audiencia online en la confirmación de la pena de prisión perpetua que se le había impuesto por el femicidio de su expareja, Ana Calfín.
El condenado había sido declarado culpable por un jurado popular en abril, cuando se estableció que la perpetua era la única pena posible por el delito que se le imputó. Sin embargo, en ese momento el juez decidió mantener la prisión domiciliaria que cumplía en la casa de sus padres en Esquel, al considerar que no representaba un riesgo. Aprovechando la escasa custodia, Vargas Nehuén se fugó hacia Chile antes de la audiencia en la que debía recibir formalmente su condena.
Su captura se produjo en mayo, en la localidad de Dalcahue, en la Isla Grande del archipiélago de Chiloé, tras lo cual fue trasladado de regreso a Argentina y alojado en el penal de Trelew.
Durante la audiencia online, la familia de Ana Calfín se reunió frente a la sede judicial de Esquel, donde no pudieron ocultar su emoción. Entre abrazos y lágrimas, los familiares vivieron un momento largamente esperado tras una causa que duró casi dos años.
El caso se remonta a agosto de 2023, cuando Ana Calfín sufrió un ataque brutal por parte de su expareja: Vargas Nehuén la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego. Inicialmente, la víctima había mencionado que se trataba de un accidente doméstico, pero horas antes de fallecer en el hospital, relató a sus familiares la verdad sobre lo ocurrido.
Con el veredicto confirmado, y pese a la fugaz evasión del condenado, la justicia llegó a su fin en un caso que conmocionó a la comunidad de Chubut.
