La Fiscalía imputó a un hombre de 24 años por privación ilegítima de la libertad, abuso sexual con acceso carnal, amenazas, daño y lesiones agravadas por el vínculo. La jueza María Alejandra Hernández dispuso que permanezca detenido mientras avanza la investigación.

Un hombre de 24 años quedó detenido en prisión preventiva en Puerto Madryn, acusado de haber privado de su libertad, golpeado y abusado sexualmente de su expareja, además de amenazarla y destruir su teléfono celular.
La audiencia de control y formalización se realizó este viernes y estuvo a cargo de la jueza María Alejandra Hernández. En representación del Ministerio Público Fiscal intervino la fiscal Ivana Berazategui, quien expuso los hechos que son materia de investigación.
Según relató la Fiscalía, la víctima salió de una iglesia y fue interceptada por su expareja, quien circulaba a bordo de un automóvil. De acuerdo con la acusación, el hombre la habría intimidado mediante amenazas para obligarla a subir al vehículo, mientras insistía en retomar la relación.
Posteriormente, siempre según la investigación, la trasladó hasta su domicilio, donde la habría golpeado y ejercido violencia sexual. Las lesiones denunciadas fueron constatadas mediante las correspondientes pericias médicas.
La Fiscalía también indicó que el acusado habría destruido el teléfono celular de la víctima. Sin embargo, pese a los daños ocasionados al dispositivo, pudieron recuperarse mensajes que contendrían amenazas.
Finalmente, la mujer logró pedir ayuda y fue retirada del domicilio.
Durante la audiencia, el Ministerio Público Fiscal formuló cargos por los delitos de privación ilegítima de la libertad agravada por intimidación, abuso sexual con acceso carnal, daño, amenazas y lesiones agravadas por el vínculo, todos ellos en un contexto de violencia de género.
Tras escuchar a las partes, la jueza María Alejandra Hernández tuvo por formalizada la investigación y dispuso la prisión preventiva del imputado, tal como había solicitado la Fiscalía.
La investigación continuará con la incorporación y producción de nuevas medidas de prueba, mientras el acusado permanece detenido.
