Las tres personas de nacionalidad chilena, sospechadas de integrar una banda dedicada a cometer robos en vehículos mediante el uso de inhibidores de señal, quedaron detenidas en prisión preventiva luego de ser aprehendidas el domingo tras una persecución.

La investigación se inició a partir de un alerta del Centro de Monitoreo, que advirtió maniobras compatibles con la apertura ilegal de autos estacionados. A partir de esa información, se desplegó un operativo que permitió ubicar el vehículo en el que se movilizaban los sospechosos y frustrar su accionar. Durante la huida, los ocupantes del rodado habrían descartado distintos elementos presuntamente vinculados a hechos delictivos, que fueron posteriormente secuestrados para su análisis. Finalmente, el automóvil fue interceptado y las tres personas detenidas. En sede policial y en el marco de las requisas de rigor, se halló en poder de la mujer detenida una suma cercana al millón de pesos en efectivo, dinero que se encontraba oculto entre sus prendas y que fue secuestrado como parte de la investigación.
Según las primeras líneas investigativas, los detenidos habrían llegado a Puerto Madryn desde la ciudad de Bariloche, donde se analiza si podrían haber cometido hechos de similares características. Además, el Ministerio Público Fiscal solicitó informes para confirmar si existen antecedentes penales y pedidos de captura vigentes en Chile, los cuales serían positivos según informes preliminares.
La audiencia de control de detención y formalización de la investigación se realizó ante la jueza María Inés Bartels, donde la fiscal Romina Carrizo junto al funcionario Gastón Alcucero, ambos a cargo de la investigación, requirieron la medida de prisión preventiva para garantizar el proceso. Desde el Ministerio Público Fiscal se destacó la importancia de la coordinación entre los sistemas de monitoreo y las fuerzas de seguridad para prevenir delitos contra la propiedad.
