A cinco meses del devastador deslizamiento del Cerro Hermitte, las familias afectadas del barrio Sismográfica continúan en la incertidumbre. En las últimas horas, un grupo de vecinos se concentró frente al ingreso del barrio para visibilizar su desesperación ante la falta de soluciones habitacionales y la creciente inseguridad en las viviendas desalojadas.

Una de las propietarias damnificadas expresó con profunda angustia el impacto psicológico que el desalojo ha tenido sobre la comunidad:
“Estamos esperando alguna respuesta que nos den, esperando nuestra casa, a ver si nos van a entregar la casa. Estamos todos nerviosos, alterados.”
La mujer, quien residía en el sector desde hace 30 años.junto a su hija y su nieto, relató el dolor que le genera regresar temporalmente al lugar: “Ayer vine a mi casa y me duele un montón verla y saber que algún día voy a dejarla. Me trae muchos recuerdos”.
A pesar de que las autoridades permiten el ingreso de los residentes para revisar sus hogares, la situación varía según la manzana. Mientras que algunas viviendas ubicadas en zonas menos afectadas permanecen intactas y sus dueños mantienen la esperanza de regresar, otras estructuras presentan daños irreparables. “Mi casa no está en condiciones de volver a habitarla otra vez, pero otras sí están completas y no tan destruidas”, detalló.
A la pérdida del hogar se le suma una problemática que colmó la paciencia de los damnificados: la inseguridad. Otra de las vecinas, identificada como Ana, denunció públicamente que delincuentes están aprovechando la evacuación para desvalijar las propiedades.
“Le pedíamos al señor Gómez que venga, porque están entrando y robando. En mi casa me robaron la puerta del quincho, y a mi hija le robaron dos equipos de música, ropa de trabajo de su esposo y otras cosas más.”
Según los testimonios, los delincuentes logran burlar la vigilancia ingresando por accesos alternativos. “Más allá de que hay personal policial, igual están entrando y robando. Entran por otros lados, parece”, lamentó la damnificada.
Ante la falta de un plan de contingencia claro o de certezas sobre el otorgamiento de viviendas, los vecinos confirmaron que mantendrán las medidas de visibilidad.
“Nos juntamos acá al frente de nuestro barrio para poder seguir con nuestra protesta, porque todavía no tenemos respuestas ciertas y no sabemos qué va a pasar”, concluyeron las voceras, exigiendo la presencia urgente de funcionarios municipales y provinciales.
