El jefe de la Unidad Regional, Lucas Cocha, se refirió al episodio registrado esta madrugada y advirtió sobre la complejidad del acceso policial en la zona. No descartan un enfrentamiento vinculado a la venta de drogas.

El jefe de la Unidad Regional, Lucas Cocha, se refirió al tiroteo registrado en la zona alta del barrio Pietrobelli durante la madrugada, un sector que en los últimos años ha presentado distintos hechos de violencia armada y que, según indicó, presenta serias dificultades operativas para el accionar policial.
En ese sentido, explicó que se trata de un área de acceso complejo debido a su geografía. “Es un lugar bastante complicado para el acceso. Son hechos que ya se han reiterado años anteriores”, señaló, al tiempo que remarcó que las viviendas se encuentran ubicadas sobre la ladera del cerro, lo que dificulta el arribo de los efectivos.
Cocha detalló que el último episodio involucró a personas del mismo sector y que la respuesta policial se ve condicionada por las características del terreno.
Otro de los factores señalados fue la escasa información que aportan los vecinos tras los hechos. “Uno entiende el miedo que tienen de dar algún tipo de información, pero nosotros tenemos la intención de que el vecino que quiera aportar, con reserva de su identidad, va a ayudar a poder esclarecer el hecho”, afirmó.
“Para llevarlo a la Justicia hay que tener pruebas, y la forma de recolectarlas en este sector es con declaraciones de vecinos para establecer dónde están localizadas las armas de fuego que participan en estos enfrentamientos”, explicó.
Consultado sobre las posibles causas de los hechos, Cocha no descartó la hipótesis vinculada al narcotráfico y a disputas entre grupos. “Se habla de un montón de hipótesis, y es una realidad que no escapa a Comodoro. Los enfrentamientos armados se han dado durante los últimos años de forma muy continua”, expresó.
En ese marco, recordó que tras un importante secuestro de estupefacientes se habrían intensificado conflictos entre bandas, aunque aclaró que se trata de líneas de investigación abiertas. “Luego de un secuestro importante de 20 kilos de estupefacientes se desató un enfrentamiento entre grupos que se dedicaban a esto, así que no lo vamos a descartar”, sostuvo.
Finalmente, el jefe policial señaló que uno de los objetivos es reducir la circulación de armas de fuego en la ciudad y mejorar las estrategias de prevención en la zona alta del barrio. Sin embargo, advirtió que los operativos se ven condicionados por la hostilidad en el territorio: “Cuando hacemos la tarea preventiva en la zona alta se hace muy complicado porque tiran piedras al personal policial, y no queremos que pase a situaciones mayores ni poner en riesgo al empleado policial”.
En ese contexto, adelantó que este martes se realizará una reunión para redefinir el esquema de prevención en el sector y mejorar la intervención en una zona considerada crítica por las fuerzas de seguridad.
