A partir del viernes, la nafta y el gasoil tendrán un incremento del 4,4 y del 2,7 por ciento, respectivamente. No obstante, las cifras podrían ser más elevadas en las provincias.

Esta vez, el argumento esgrimido en el Decreto 107/2024 que da luz verde al encarecimiento es una suba en el impuesto al combustible líquido y al dióxido de carbono que, según explicó el gobierno nacional, está frenado desde la administración anterior.
La nafta súper aumentará un 4,4%, casi $35, mientras que el gasoil 2,7%, alrededor de $23. En tanto, los próximos aumentos de estos impuestos, se actualizarán durante abril y mayo. Sin embargo, en algunas estaciones podría ser del 7% en el interior del país.
En rigor, el incremento tiene que ver con la política de ajustes de precios irrefrenables que el gobierno liberó en todos los sectores y no solo con la carga impositiva que recae sobre las petroleras.
El último aumento de combustibles registrado a principios de mes tuvo el mismo argumento: una suba en el impuesto a los combustibles que hizo trepar a todos los derivados un 6,5 por ciento mínimo.
Pero los aumentos no terminarán el viernes próximo. Con el mismo argumento del impuesto al combustible, volverán a subir en los tres primeros días de abril y mayo. Los costos serán dispares en los surtidores de las estaciones de servicio, según la empresa que distribuya, publicó Página12.
