A casi nueve años de su desaparición, la mujer la recordó con un emotivo mensaje. “Estoy convencida que dejaste huella donde pisaste. No porque seas mi madre, sino porque esa esencia, ese amor y esa entrega que volví a buscar en los infinitos lugares que recorrí, no la volví a encontrar”, expresó.

A casi nueve años de la desaparición de Norma Esther Carrizo, su hija compartió un extenso y emotivo testimonio para recordarla a través de aquellas pequeñas escenas de la vida cotidiana que permanecen intactas pese al paso del tiempo.
“Mi mamá con su desaparición, me hizo pasar por todas las emociones posibles en menos de un segundo… pasas desde la tristeza, frustración, desesperación a la risa por algún recuerdo que se te viene a la mente”, expresó al comenzar su mensaje.
“Mi mamá, la que tenía una rutina tan marcada, que al día de hoy la recuerdo, como si hubiese sido ayer… tan ruidosa, que me parece injusto y extraño que hoy sea todo silencio ensordecedor”, continuó.
En su relato, la mujer eligió recordar a Norma a través de sus costumbres, sus gestos y también aquellos detalles que la hacían única. “Te extraño, con tus uñas mal pintadas (tan inquieta, que nunca dejabas que se termine de secar correctamente) y también con el esmalte levantado por tanto usar las manos con tu ingenio”, escribió.
“Te recuerdo limpiando un domingo, poniendo estantes nuevos y colgando ganchitos para colocar los peluches en ellos… en un local que no era tuyo, donde nadie te lo pedía, pero así sos vos, tu esencia”, escribió.
Para su hija, esa manera de ser dejó una marca en cada lugar por el que Norma pasó. “Estoy convencida que dejaste huella donde pisaste. No porque seas mi madre, sino porque esa esencia, ese amor y esa entrega que volví a buscar en los infinitos lugares que recorrí, no la volví a encontrar”, sostuvo.
Y agregó: “Mientras otros veían una vendedora con un guardapolvo en un local, yo veía a mi madre con sus ojos brillar, que se emocionaba por cada pequeño logro que le reconocían, porque si, porque siempre diste mucho más de lo que recibías”.
Entre las imágenes que conserva de su madre también aparece su preparación antes de salir a trabajar. “Hoy te recuerdo de guardapolvo, preparando el mate, la muda de zapatos (vivías con los pies hinchados), el neceser con los infaltables maquillajes y mil cosas más dentro de un bolso que parecía no tener fondo”, contó.
“Una rutina tan simple, pero que hoy recobra significado, porque así elijo siempre recordarte”, añadió.
La desaparición de Norma
Norma Esther Carrizo tenía 53 años y vivía en el barrio Pueyrredón de Comodoro Rivadavia cuando desapareció, el viernes 22 de diciembre de 2017.
Ese día salió de su casa sin llevar consigo elementos personales fundamentales, como su billetera, DNI, tarjetas bancarias ni la tarjeta SUBE.
Cerca de las 11:51, le envió un mensaje de WhatsApp a su hija: “Hola Amor. Tengo que hacer. Vuelvo tarde. Lo mucho que te amo. Sos mi compañera”.
De acuerdo con la investigación, Norma tomó un remís rumbo a Rada Tilly. El chofer declaró que la dejó en la intersección de avenida Moyano y calle Piedrabuena.
Posteriormente, cámaras de seguridad de un lavadero y de una vivienda registraron a la mujer caminando sola por avenida Moyano, hasta que finalmente se perdió de vista al doblar por una calle transversal.
El análisis de las telecomunicaciones estableció que su teléfono celular dejó de emitir señal alrededor de las 17 horas de aquel mismo día.
Desde entonces, familiares y equipos de búsqueda realizaron numerosos rastrillajes en playas, acantilados y descampados de la zona, aunque sin resultados positivos. Tampoco fueron encontradas pertenencias o elementos que permitieran reconstruir qué ocurrió después de su última aparición registrada.
La causa continúa abierta y, hasta el momento, no cuenta con personas imputadas. La búsqueda de Norma Carrizo sigue vigente.
A modo de cierre, su hija volvió a dirigirse directamente a su madre y expresó el dolor que permanece después de casi nueve años de incertidumbre: “Ojalá el soplo del viento lleve estas palabras hacia vos y sepas que estos casi 9 años de incertidumbre los viví siempre como si fuese hoy. Te amo”.
