Pese al uso del desfibrilador a bordo y la rápida partida de la aeronave médica desde Comodoro Rivadavia, los graves traumatismos causaron el deceso del marinero de 53 años en pleno trayecto hacia Puerto Deseado.

Una nueva tragedia enluta a la comunidad marítima de la región tras confirmarse el fallecimiento de un marinero argentino de 53 años, ocurrido este martes a bordo del buque pesquero Cabo Vírgenes mientras la embarcación realizaba tareas operativas en alta mar.
El trágico suceso se desencadenó cuando el buque, perteneciente a la firma Red Chamber Argentina S.A., se encontraba operando en la posición 46°15′ de latitud sur y 61°53′ de longitud oeste, a unas 200 millas náuticas al nordeste de Puerto Deseado. En medio de las maniobras habituales de captura de merluza, un portón del aparejo de pesca aprisionó al trabajador, provocándole graves traumatismos internos.
Tras el impacto, el marinero fue asistido en primera instancia por sus compañeros en estado consciente, manifestando intensos dolores y cuadros de vómito. Ante el progresivo deterioro de su salud, el capitán del buque entabló una radioconsulta médica con la estación costera de la Prefectura Naval Argentina en Comodoro Rivadavia, desde donde se indicaron las primeras pautas de medicación y posterior protocolo de aeroevacuación médica de urgencia.
La fuerza de seguridad federal movilizó de inmediato un helicóptero Dauphin PA-43 con una profesional médica a bordo y un avión PA-25 de apoyo logístico, ordenando al pesquero navegar en demanda del puerto de Deseado para acortar distancias. Sin embargo, en pleno vuelo de rescate, el cuadro de la víctima empeoró drásticamente y perdió los signos vitales. Pese a que la médica autorizó desde el aire el uso del desfibrilador automático a bordo, las maniobras de reanimación no dieron resultado y el capitán confirmó la muerte del tripulante antes de que la aeronave lograra interceptar a la embarcación.
