El mercado inmobiliario comodorense atraviesa un momento de sobreoferta. La caída en la demanda, la falta de poder adquisitivo y la migración laboral alteraron por completo la dinámica del sector.

El mercado inmobiliario atraviesa un cambio de tendencia que alerta a los corredores: según estimaciones del delegado del Colegio Público de Corredores Inmobiliarios, Esteban Zavaley, hay entre 150 y 200 propiedades en alquiler que permanecen vacías, algunas desde hace más de dos meses, una situación inédita para la ciudad.
“Antes un inmueble se alquilaba en menos de un mes. Hoy tenemos casos que llevan más de dos meses vacíos”, explicó Zavaley, quien atribuye esta realidad a una combinación de factores: el aumento sostenido de precios, la falta de acompañamiento en los salarios, la migración de familias hacia otras ciudades como Neuquén, y el cambio en el perfil de los inquilinos. “Ya no tenemos ese público ejecutivo que venía y pagaba sin mirar. Vamos a tener que empezar a apuntar al público local”, sostuvo.
El delegado señaló que la lógica de mercado está empezando a imponerse. “Hoy quien quiera alquilar tiene que ser lógico con el precio, porque si el mercado no lo convalida, no se alquila”, dijo.
En promedio, un departamento de dos ambientes en el casco céntrico puede rondar los 700 mil pesos, más expensas y servicios. “Los costos totales superan el millón, lo cual se vuelve inalcanzable para muchos”. Destacó que algunos propietarios están optando por bajar los precios para cerrar operaciones.
El sobrestock no se da solo en los alquileres: también se observa una creciente oferta de propiedades en venta. “Debe haber más de 300 propiedades a la venta en Comodoro”, indicó.
“Hoy es un buen momento para comprar: estamos en un piso histórico de valores y hay créditos hipotecarios donde la cuota equivale a un alquiler. El negocio pasa por ahí” recomendó.
Zavaley diferenció la situación de casas y departamentos. Mientras que los departamentos de uno o dos dormitorios comienzan a liberarse y muestran mayor disponibilidad, las casas siguen siendo muy demandadas y escasas.
En paralelo, los alquileres temporarios también bajaron notablemente, afectando incluso al sector hotelero. “Hoy no es negocio alquilar temporalmente. No hay gente que venga”.
Respecto al mercado en Rada Tilly, que históricamente mostraba alta rotación, también se evidencian signos de desaceleración: “Antes ponías un inmueble y en una semana se alquilaba. Hoy tarda un mes o más”.
En contraste, el único segmento que mantiene demanda sostenida es el de locales comerciales céntricos. “Hay faltante de locales. Si recorrés el centro, no ves ninguno vacío. Siempre hay demanda”, concluyó.
