El juicio por jurados se desarrolló durante dos jornadas en los tribunales penales del barrio Roca. El acusado D. H. B. fue declarado culpable de 11 hechos de abuso sexual con acceso carnal contra una menor de 18 años y no culpable de los seis restantes. El próximo 3 de septiembre se definirá la pena.

El pasado miércoles comenzó en los tribunales penales del barrio Roca un juicio por jurados en el que se encuentra imputado D. H. B. por una serie de delitos contra la integridad sexual cometidos en perjuicio de una menor de edad.
Durante la primera jornada, la jueza técnica Raquel Tassello brindó las instrucciones iniciales al jurado popular y posteriormente se escucharon las teorías del caso planteadas por las partes.
La fiscal general María Laura Blanco sostuvo en su alegato de apertura que durante el debate demostraría tanto la existencia de los hechos como la responsabilidad penal del acusado. La acusación comprendía 17 hechos de abuso sexual con acceso carnal por vía anal, vaginal y/o oral, cometidos contra una menor de 18 años, en un contexto de convivencia preexistente, atribuidos al imputado en carácter de autor.
Por su parte, la defensa de D. H. B. planteó la absolución de su asistido al considerar que debía prevalecer el principio de duda razonable.
Luego de la presentación de la prueba testimonial, durante la mañana del jueves se desarrollaron los alegatos finales de las partes. Por la tarde, la jueza técnica impartió las instrucciones finales al jurado, que posteriormente pasó a deliberar.
El veredicto
Tras la deliberación, el tribunal popular declaró a D. H. B. culpable de 11 de los 17 hechos por los que había sido llevado a juicio, todos ellos calificados como abuso sexual con acceso carnal contra una menor de 18 años, aprovechando una situación de convivencia preexistente.
En tanto, el jurado determinó que el acusado era no culpable de los seis hechos restantes.
Tras conocerse el veredicto de culpabilidad, la fiscal Blanco solicitó que se dispusiera la prisión preventiva del imputado, argumentando la gravedad de los hechos y la existencia de peligro procesal de fuga, teniendo en cuenta que la pena que eventualmente se imponga será de cumplimiento efectivo.
La defensa se opuso al pedido y sostuvo que su asistido siempre estuvo a derecho y se presentó a todas las audiencias a las que fue citado, por lo que solicitó que permaneciera en libertad.
Finalmente, la jueza técnica consideró acreditada la existencia de peligro de fuga, aunque entendió que podía ser neutralizado mediante presentaciones periódicas ante la Oficina Judicial y la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima.
La próxima instancia será la audiencia de cesura o imposición de pena, prevista para el jueves 3 de septiembre a las 14 horas, donde se debatirá la pena que deberá cumplir el acusado por los hechos por los que fue declarado culpable.
El juicio por jurados fue presidido por la jueza técnica Raquel Tassello. El Ministerio Público Fiscal estuvo representado por la fiscal general María Laura Blanco, acompañada por la funcionaria de Fiscalía Macarena Murúa. La defensa de D. H. B. estuvo a cargo de los defensores públicos María de los Ángeles Garro y Gustavo Oyarzun.
