Tras más de tres décadas en Inglaterra y su regreso al país en 2019 gracias a gestiones que incluyeron al Papa Francisco, la imagen religiosa arribó a la ciudad y reunió a excombatientes en una jornada cargada de emoción y memoria.

Este lunes, excombatientes y miembros de la comunidad católica participaron de una jornada cargada de fe y recuerdos en torno a la Virgen de Luján que acompañó a los soldados durante la guerra de Malvinas y que hoy recorre el país. Su visita volvió a despertar una profunda emoción entre los veteranos y los fieles que se acercaron para verla.
Jorge Palacios, veterano de Malvinas, destacó el significado que tiene la imagen para quienes estuvieron en el combate. “Mucha emoción, muchos recuerdos. Hay muchos veteranos que la quieren ver y tocar porque en Malvinas sucedía eso: nosotros le rezábamos a esta imagen y siempre nos acordábamos de nuestras madres”, expresó.
El excombatiente recordó además su vínculo directo con la imagen durante la guerra: “Tuvimos misa y procesión allá en Malvinas, y yo tuve el honor de llevarla en mis brazos en esa procesión en el año 82”.
Palacios también formó parte del proceso de recuperación de la imagen años más tarde. “Tuve el honor de ir a buscarla a Roma, al Vaticano, cuando se hizo un intercambio de imágenes con veteranos ingleses. Estuve en el abrazo con el Papa Francisco”, relató.
Desde su regreso al país en 2019, la Virgen Malvinera inició un recorrido por distintos puntos de Argentina. “Desde el 2019 hasta hoy está peregrinando por nuestro país, recorriendo centros de veteranos, unidades militares, capillas, iglesias y misas”, indicó. Y agregó: “Hoy vuelve a casa, algo que uno tenía como un sueño cuando la repatriamos. Pasaron siete años y puede estar acá”.

Por su parte, Daniel —integrante del grupo laico “Fe de Centurión”— llegó desde la provincia de Buenos Aires como peregrino para acompañar la imagen. “No soy veterano, cuando sucedió la gesta de Malvinas estaba en la escuela secundaria, pero por circunstancias de la vida, a los 34 años empecé a ser malvinero desde la Iglesia Católica”, contó.
El grupo trabaja en la contención espiritual de excombatientes y sus familias. “Tratamos de aliviar los dolores de la guerra. Hacemos retiros, jornadas, los visitamos cuando están enfermos e incluso hemos ido a la cárcel porque hay veteranos presos”, explicó.
Daniel también relató cómo comenzó el camino para recuperar la imagen, que permaneció durante 37 años en el Reino Unido. “Se la llevaron sacerdotes británicos tras la guerra y estaba en una iglesia militar en Inglaterra”, señaló.
El proceso incluyó gestiones entre autoridades eclesiásticas argentinas y británicas, hasta concretarse el histórico encuentro en Roma. “El 30 de octubre de 2019 fue el encuentro con el Papa Francisco. Allí nos devolvieron la imagen y nosotros entregamos una Virgen de Luján como gesto de acercamiento y diálogo”, recordó.
Tras su regreso a Buenos Aires, la imagen inició su peregrinación por el país, que debió interrumpirse durante la pandemia, pero luego se retomó, llevando consigo la memoria viva de quienes atravesaron la guerra.
