A 27 días de iniciada la crisis, la comunidad emitió un fuerte manifiesto donde reclama al Estado que las obras preventivas se realicen en simultáneo con los estudios técnicos. “Esperar la certeza absoluta es vulnerabilidad”, advierten.

Los habitantes de Barrio Médanos emitieron un comunicado directo y técnico que marca un cambio de postura frente a la falta de soluciones. Tras casi un mes de incertidumbre, la asamblea de vecinos exige que la gestión del riesgo se aborde con una lógica de paralelismo: que el análisis de suelo no detenga las obras de protección primaria.
“La inacción es un riesgo en sí mismo. El suelo y la infraestructura continúan evolucionando mientras se espera por un trámite”, reza el manifiesto.
La comunidad ha sintetizado sus demandas en tres puntos críticos que buscan forzar un cambio en la estrategia oficial:
* Rechazo a la espera: Sostienen que el riesgo ambiental o estructural que atraviesan no se detiene por los tiempos administrativos.
* Simultaneidad técnica: Exigen que se ejecuten estudios y obras preventivas al mismo tiempo, una práctica estándar en la ingeniería de riesgo moderna.
* Protección de viviendas: Priorizar el resguardo del patrimonio actual para asegurar que, una vez terminados los estudios, aún existan hogares que proteger.
El documento no solo es un pedido de ayuda, sino un recordatorio de la responsabilidad legal y moral de las autoridades. Los vecinos subrayan que la protección de la integridad física y los bienes no es una opción política, sino una obligación indelegable del Estado, especialmente en contextos de emergencia.
Para los residentes de Médanos, las medidas inmediatas no deben considerarse “parches”, sino escudos activos que permitan la habitabilidad mientras se proyecta una solución estructural definitiva.
