
En un comunicado publicado las entidades remarcaron que la región no esta vacia sino que cuentan con productores, historia y una estructura económica.
“La ganadería ovina no es una postal del pasado sino una actividad productiva vigente” donde hay generación de empleo, arraigo rural y abastecimiento alimentario, donde esta misma fue fundamental para poblar la meseta patagonica y sostener comunidades por mas de un siglo.
Las entidades reconocieron que el sector atraviesa una situación crítica, como la caída del stock ovino, el cierre de establecimiento rural la presión de depredadores y las dificultades sanitarias. A esto se le suma la falta de políticas públicas que acompañen a los productores en contextos adversos.
Las federaciones afirmaron que no se oponen a la protección de la biodiversidad, pero advierten que algunas iniciativas pueden generar efectos negativos sino contemplan las comunidades locales “Conservar no puede significar expulsar al productor ni promover el abandono de los campos” remarcaron.
Finalmente como principal idea es que haya un equilibrio que permita la convivencia entre produccion, conservación y desarrollo local “El desafío es integrar la actividad productiva con el cuidado del ambiente y el crecimiento de las comunidades rurales” concluyeron.
