Esta madrugada, una persecución policial terminó con el hallazgo de siete corderos vivos y cuatro muertos atados en el baúl de un auto abandonado en Río Gallegos. Los responsables siguen prófugos.

Durante la madrugada de este martes, personal de la División Unidad Operativa Caminera Chimen Aike intervino en un procedimiento policial ocurrido sobre la Ruta Nacional Nº 3, a la altura del kilómetro 2618, que derivó en una investigación por presunto abigeato.
El hecho se registró alrededor de las 00:35, cuando efectivos que realizaban tareas preventivas de control vehicular identificaron un automóvil Ford Focus blanco con cristales polarizados. Al solicitar la documentación obligatoria y advertir ruidos provenientes del baúl, el conductor manifestó que transportaba un perro. Sin embargo, al ser invitado a abrir el baúl, el hombre se dio a la fuga, dejando la documentación del rodado en poder del personal policial.
De inmediato se inició un seguimiento con móvil policial, utilizando señales lumínicas y sonoras. El vehículo continuó su huida por la Ruta Nacional Nº 3 y luego por la avenida San Martín, hasta que fue perdido de vista. Minutos más tarde, tras un alerta radial, personal de la Comisaría Tercera de Río Gallegos tomó conocimiento de que el automóvil habría impactado contra un cordón cuneta en la intersección de las calles La Manchuria y Costa Rica.
Al llegar al lugar, los efectivos encontraron el vehículo abandonado, sin ocupantes y con las luces encendidas. Tras dar intervención al Juzgado Provincial de Primera Instancia Nº 1 de Río Gallegos, se dispuso la requisa vehicular.
Durante la inspección del rodado, se constató la presencia de once animales ovinos en el interior del baúl: siete corderas con vida y cuatro corderos sin vida, todos atados de sus extremidades y sin marca ni señal visible.
Ante esta situación, se dio intervención a la División de Operaciones Rurales y a la División Criminalística Río Gallegos, que realizaron las pericias correspondientes y registros fotográficos del procedimiento. Además, se procedió al secuestro de diversos elementos de interés para la causa, entre ellos un teléfono celular, cuchillos, hilo encerado y el vehículo involucrado.
Las actuaciones continúan bajo la carátula “Investiga Abigeato”, con intervención de la División de Investigaciones Río Gallegos, y la causa quedó a disposición de la autoridad judicial competente.
