La madre de una adolescente de 16 años denunció que todos los análisis realizados durante el embarazo dieron negativo y que el supuesto resultado positivo no contaba con firma ni identificación del profesional que lo emitió.

Una mujer denunció públicamente una grave situación ocurrida en el Hospital Regional, donde asegura que su hija de 16 años, que recientemente dio a luz, fue acusada de haber consumido cocaína durante la internación y que incluso intentaron quitarle a su bebé tras un resultado positivo que, según afirma, nunca pudo ser corroborado en los estudios médicos.
Jessica, madre de la adolescente, relató que todo comenzó el 10 de marzo cuando, según le informaron, un análisis realizado a la recién nacida habría arrojado resultado positivo para cocaína.
“El día 10 le hacen unos estudios a mi nieta y diciendo que sale positivo para cocaína. En todo eso yo agarro y les pido que por favor me den todos los papeles, se niegan y nunca me quieren dar los nombres de los doctores”, sostuvo.
La mujer aseguró que contaba con resultados previos de estudios realizados a su hija que descartaban cualquier consumo de esa sustancia. “Nosotros teníamos los resultados de los análisis de mi hija que nunca dio positivo para cocaína. Entonces se le acusaba a ella de que estaba consumiendo adentro del hospital mientras estaba teniendo a la bebé, por lo que ellos me decían”, explicó.
Según indicó, los controles realizados antes del parto también habían arrojado resultados negativos. “Le hicieron antes de tener a la bebé. El día 9 también, porque cuando ella ingresa para hacer el parto le hacen el estudio y ese estudio también figura negativo”, señaló.
Jessica también cuestionó la documentación que, según afirma, le mostraron desde el área de neonatología. “La neonatóloga me da un papel donde da, positivo pero en el papel no sale el nombre y apellido de la señora”, afirmó. Además agregó que, al retirar posteriormente los estudios, no encontró registros de ese análisis. “Hoy voy a retirar los estudios de mi nieto y ninguno de ellos figura que le hicieron ese estudio a mi nieto”, indicó.
“Yo creo que se habrán equivocado, porque sucede una situación grave con este tipo de problema acá en el Hospital Regional”, expresó.
También afirmó que, de no haber reclamado, podrían haberle quitado a la bebé a su hija. “Si no reclamaba, me sacaban a mi nieta. Ya iban tres días y se supone que tenía que tener el alta”, sostuvo. De acuerdo a su testimonio, la situación incluso derivó en la intervención del área de Protección de Derechos, que durante el transcurso de la mañana firmó un documento autorizando que la joven pueda retirarse con su hija una vez que se completen estudios de rutina.
Jessica también cuestionó el accionar de una médica del área de neonatología. “La neonatóloga dijo que tenía la orden de un juez. Nunca me dio ningún papel”, afirmó.
La mujer remarcó que decidió hacer pública la situación para advertir a otras familias. “Mi hija es menor de edad, tiene 16 años, por eso es que yo estoy haciendo esto público porque hay muchas chicas jóvenes y si las ven solas hacen lo que quieren y las tratan mal”, expresó.
Además sostuvo que el documento que recibió por parte de la neonatóloga no estaba debidamente identificado. “Me dio un papel falso, lo estoy guardando porque en todos los pedidos médicos figura quién es el médico que lo pide y en este que yo tengo no. No quiso poner su nombre y apellido, no lo firmó, no lo selló, nada”, aseguró.
Finalmente, señaló que su intención es alertar a otras madres y familias. “Alertar a otras madres para que no les pase, a las familias para que estén pendientes y acompañen a las hijas o a cualquiera, porque a cualquiera le puede pasar”, concluyó.
