Un grupo de pasajeros provenientes de Ushuaia presentó cuadros gastrointestinales agudos tras descender de un avión de Aerolíneas Argentinas. Dos personas debieron ser internadas.

Un operativo sanitario de emergencia se desplegó entre la noche del sábado 31 de octubre y la madrugada del domingo 1 de noviembre en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, luego de que un contingente de turistas que regresaba de la Patagonia sufriera una severa descompensación a bordo de un vuelo de cabotaje.
La alerta se originó en pleno trayecto a través del vuelo AR1953, que unía la ciudad fueguina de Ushuaia con Buenos Aires. El comandante de la aeronave advirtió a las autoridades sobre la presencia de múltiples pasajeros con marcados síntomas de descompostura y vómitos, solicitando asistencia médica inmediata para el momento del aterrizaje, lo que permitió anticipar el protocolo de recepción en tierra.
Una vez en la terminal, un total de doce integrantes del contingente —conformado por 15 personas que previamente habían desembarcado de un crucero— fueron evaluados por el servicio médico. Ocho de ellos requirieron medicación específica e hidratación, mientras que las asistencias se extendieron por más de seis horas, culminando en la madrugada del domingo. Aunque en un principio se descartaron derivaciones, posteriormente se confirmaron dos internaciones preventivas en el Hospital de Ezeiza.
Desde la aerolínea de bandera aclararon que no existen indicios de que la contaminación alimentaria se haya originado por el servicio de a bordo. Las sospechas apuntan a una comida compartida en tierra en Ushuaia, donde algunos integrantes de nacionalidad francesa ya evidenciaban malestar antes de embarcar. En tanto, las autoridades sanitarias continúan evaluando el origen del episodio mientras se analizan los testimonios sobre las viandas consumidas.
