La clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final de la Copa Mundial desató una verdadera marea albiceleste en las calles. Se estima que unas 35.000 personas se concentraron en el casco céntrico para festejar el triunfo, lo que motivó un imponente despliegue logístico y humano por parte de la Policía.

El dispositivo de seguridad, coordinado por la Comisaría Sección Primera, se extendió entre las 15:15 y las 19:00 horas, logrando que la masiva movilización popular se desarrollara con un balance general positivo, sin heridos ni daños materiales.
El epicentro de los festejos volvió a ser la tradicional esquina del Banco Nación y la sucursal de La Anónima. Para contener la multitud y garantizar la seguridad peatonal, la policía dispuso el corte total de la circulación sobre la calle San Martín (entre Güemes y 9 de Julio) y sobre Moreno (entre Sarmiento y Rivadavia).
Asimismo, de manera estratégica, las distintas dependencias policiales de la ciudad montaron retenes con patrulleros y balizamiento en los principales accesos al centro. Por su parte, el tránsito proveniente de la zona norte de la ciudad fue regulado y controlado mediante retenes preventivos operados por las comisarías de Mosconi, Kilómetro 8 y Palazzo.
El operativo requirió el despliegue de 120 efectivos policiales de diversas divisiones especiales, incluyendo a la Unidad Regional de Comodoro Rivadavia (URCR), la Sección Guardia Infantería, la División Rural, el G.R.I.M., la Sección Canes, la División Comunitaria, el S.O.P. y la Agencia Provincial de Seguridad Vial (APSV). Las tareas en el casco céntrico contaron, además, con la colaboración activa de personal de Tránsito Municipal.
Las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni daños en locales comerciales, entidades bancarias o viviendas particulares.
La única nota discordante de la jornada ocurrió durante la desconcentración, cuando los efectivos procedieron a la demora de tres hombres mayores de edad en calidad de contraventores por promover desórdenes en la vía pública.
La supervisión y el monitoreo del operativo en el terreno contaron con la presencia directa de la cúpula policial, encabezada por el Jefe de la URCR, Comisario Mayor Cristian Mulero, y el Segundo Jefe, Comisario Mayor Andrés Ávila.
La supervisión general estuvo a cargo del Comisario Inspector Alexis López (Jefe de Operaciones Policiales), mientras que la responsabilidad directa del despliegue fue coordinada por el Comisario Inspector Walter Matías Cornelio y el Comisario Diego Mauricio Villablanca (Jefes de la Comisaría Primera).
