Sin partidas públicas para el mantenimiento de las instalaciones y ante una caída en las donaciones privadas, la institución apela a la solidaridad comodorense para garantizar la seguridad de miles de alumnos.

La Fundación Padre Corti oficializó el lanzamiento de un bono contribución para fin de año con el objetivo urgente de recaudar fondos destinados al mantenimiento integral de la infraestructura escolar. Entre los atractivos de la propuesta, se destaca el sorteo del vehículo particular que perteneció al recordado sacerdote, un objeto de gran valor afectivo y simbólico para la comunidad comodorense.
La iniciativa surge en respuesta a una compleja situación financiera generada por el incremento continuo de los costos de preservación de los inmuebles y una marcada disminución en el flujo de donaciones de particulares y empresas que históricamente respaldaban a la institución. Según explicaron Gladis Lavado, representante legal de la Fundación, y Gilda Contreras, integrante de la entidad y directora de la Escuela Ceferino, la falta de partidas públicas específicas para la infraestructura obliga a recurrir a la autogestión diaria.
Desde la conducción precisaron el alcance de la cobertura estatal para transparentar el escenario actual. El Ministerio de Educación de Chubut garantiza los salarios del personal docente mediante la subvención oficial y aporta partidas alimentarias para comedores, meriendas y bolsones destinados a familias de los niveles inicial y primario. Sin embargo, todo lo referido al sostenimiento edilicio —calefacción, electricidad, trabajos de hermeticidad y adecuaciones de seguridad exigidas por normativa— recae exclusivamente sobre la Fundación.
La tarea abarca la atención de cinco complejos edilicios donde funcionan seis propuestas educativas. Los establecimientos reciben a una comunidad diversa que abarca desde niños de 3 años en el nivel inicial hasta adultos que cursan la formación profesional. “Sostener las escuelas es como mantener una casa a gran escala; siempre hay algo que se rompe o requiere mantenimiento para que los chicos y docentes estén resguardados”, explicaron las directivas.
En ese marco, Contreras recordó la premisa pedagógica del fundador de la obra: “Él nos enseñó a tomar a los chicos como son para transformarlos en lo que realmente deben ser: buenos cristianos y honrados ciudadanos, dándoles siempre lo mejor a los sectores más vulnerables”.
Ante este escenario, la institución hizo un llamado explícito a exalumnos, exdocentes y a toda la ciudadanía de Comodoro Rivadavia para colaborar mediante la compra del bono. Consideran que la iniciativa representa no solo la posibilidad de participar por un recuerdo histórico del sacerdote, sino también una oportunidad para devolver a la obra el impacto social que generó en la ciudad durante décadas.
Quienes deseen colaborar con la causa pueden adquirir los números del bono contribución dirigiéndose directamente a cualquiera de las sedes de las seis instituciones educativas que integran la obra de la Fundación, así como también a través del contacto con sus referentes e integrantes de la comunidad escolar.
