El hecho ocurrió este viernes cuando un joven fue arrastrado por la marea. La rápida intervención de Tomás Fahey, quien se encontraba casualmente en el lugar, y el apoyo de Prefectura, evitaron una tragedia.

Lo que comenzó como una tarde tranquila frente al mar estuvo a punto de transformarse en una fatalidad. Este viernes, el sector de la Costanera fue escenario de un dramático rescate que tuvo como héroe a un guardavidas que, pese a no estar en su horario laboral ni en plena temporada, no dudó en arriesgar su vida para salvar una vida.
Sobre la tarde, un joven ingresó al agua en una zona de alta peligrosidad. En pocos minutos, la combinación de un fuerte oleaje y el ascenso de la marea generaron una succión que lo desplazó mar adentro, impidiéndole regresar a la orilla por sus propios medios. Los testigos en la zona observaron con angustia cómo el joven comenzaba a perder fuerzas ante la violencia del mar.
La fortuna quiso que Tomás Fahey, un guardavidas local, se encontrara en las inmediaciones de manera circunstancial. Al advertir las señales de auxilio y la crítica situación del joven, Fahey activó de inmediato su instinto profesional: se lanzó al agua y logró alcanzar a la víctima, que se resguardó en una embarcación.
“Este episodio demuestra una vez más la importancia fundamental del rol de los guardavidas como profesionales capacitados para responder ante emergencias, incluso fuera de servicio”, señalaron testigos presenciales.
El rescate no fue sencillo debido a las condiciones del tiempo. Sin embargo, Fahey acompañó al joven hasta que se sumó el personal de la Prefectura Naval Argentina, quienes colaboraron en la etapa final del operativo para poner a ambos a salvo en tierra firme.
Tras la asistencia primaria, se confirmó que el joven rescatado se encuentra en buen estado de salud, aunque con el lógico shock por la situación vivida.
Gracias al compromiso y la preparación de Fahey, lo que pudo ser una noticia luctuosa terminó siendo un ejemplo de profesionalismo y vocación de servicio.
