Luego de considerar insuficiente la propuesta salarial del Gobierno

La CONADU volvió a reunirse en Asamblea para analizar el alcance de la medida de fuerza durante esta semana, la cual impidió el inicio de clases en las universidades públicas y escuelas medias, y cuáles serán los pasos a seguir ante una oferta que los docentes consideraron como insuficiente.
Finalmente, han decidido arrancar las clases este lunes 20, «con acciones de visibilización reclamando la reapertura de la paritaria», contestaron. Sin embargo, será un comienzo escueto ya que, a partir del lunes 27 de marzo y hasta el 1 de abril, volverán a realizar paro por una semana.
Según dictaminó el gremio que agrupa a los docentes universitarios, el próximo plenario de Secretarías Generales para evaluar la continuidad de las medidas de fuerza, será el 30 de marzo.
Detallaron que CONADU Histórica reclama “la reapertura de la mesa de negociación salarial. El índice de inflación de febrero es de 6,6% y con el de enero acumula un 13,1%. Para el mes de marzo se proyecta 6,2% de inflación (informe REM del Banco Central). Esto indica que la inflación acumulada para el primer trimestre alcanzará los 20 puntos. La inflación del periodo ya superará el 16% previsto como incremento salarial en marzo. Y el Ministerio de Educación, con su propuesta insuficiente, produce el mismo escenario de pérdida salarial del 2022”.
También reclama “solución al atraso en los haberes del cargo docente universitario inicial. Ello impacta de manera automática sobre todos los cargos del nomenclador. La aplicación de la garantía salarial (definida en la paritaria nacional docente de la educación obligatoria) en esta oportunidad, alcanzará también cargos de Profesor Adjunto y Asociado y a cargos de nivel preuniversitario. Esto demuestra el desfasaje de las remuneraciones de nuestro sector incluso con las de la docencia obligatoria”.
Por último, la CONADU Histórica exige una “solución al problema del impuesto a las ganancias aplicado al salario. También un fondo especial para resolver la situación crítica de las obras sociales universitarias. Y el respeto de la movilidad jubilatoria en los tres regímenes de nuestro sector”.
