El querido felino murió este jueves, dejando un vacío inmenso entre el personal y los pacientes. “Fue compañía silenciosa, presencia constante, mimo inesperado y testigo de innumerables historias compartidas” expresaron desde la veterinaria.

Este jueves, la Veterinaria Joaquín despidió a uno de sus integrantes más especiales: Poroto, el gato persa que no solo habitaba la clínica, sino que se había convertido en un miembro entrañable y en el encargado de recibir a cada paciente que cruzaba la puerta.
A través de un sentido posteo en sus redes sociales, el equipo de la veterinaria compartió la noticia de su partida, destacando que Poroto fue mucho más que una mascota. “Fue compañía silenciosa, presencia constante, mimo inesperado y testigo de innumerables historias compartidas entre consultas, esperas y sonrisas”, expresaron.
Para quienes frecuentaban la clínica, encontrarse con Poroto era parte de la rutina. Su carácter tranquilo y su presencia amigable ayudaban a calmar la ansiedad de otros animales y de sus dueños en momentos de preocupación.
“Supo ganarse el cariño de todos los que pasaron por acá, dejando una huella imposible de borrar. Lo vamos a extrañar muchísimo. Gracias, Poroto, por tantos años de amor y compañía” concluyeron.
