El reconocido especialista Juan Enrique Romero advirtió que la comercialización y el consumo interno no están permitidos por el Código Alimentario Argentino y pidió la intervención de las autoridades sanitarias.

La comercialización y degustación de carne de burro en la ciudad de Trelew, provincia de Chubut, continúa generando un fuerte debate. La iniciativa, impulsada por el productor ganadero Julio Cittadini con el acompañamiento de la intendencia de Veintiocho de Julio, despertó opiniones divididas tanto a nivel local como nacional.
Entre las voces críticas se destacó la del veterinario Juan Enrique Romero, quien cuestionó con dureza la venta de estos productos en una carnicería de la zona. “Según el decreto 974 de 1998 está prohibido el consumo de carne equina. Y, que yo sepa, y si no pongo en juego mi título, equinos son burros, asnos, mulas y caballos”, sostuvo.
Además, remarcó que este tipo de prácticas no están contempladas dentro de los circuitos habituales de comercialización. “No hay carnicerías de caballo. Y el SENASA, que es el organismo rector de todo lo que consumimos de origen animal, es el que garantiza que el consumo en las carnicerías argentinas sea un consumo libre de enfermedades, y lo sigue haciendo con mucha idoneidad”, agregó.
En ese marco, Romero pidió la intervención de los organismos competentes y fue contundente respecto al local involucrado: “debería ser clausurada porque está poniendo en juego un delito que es atentar contra la salud poblacional”.
Qué dice la normativa
Sin embargo, en cuanto al marco legal, el decreto mencionado no prohíbe la carne de burro, sino que dejó sin efecto una normativa anterior que impedía la faena de equinos menores de 12 años. La medida fue firmada en 1998 con el objetivo de facilitar la inserción en mercados internacionales.
Por otra parte, el Código Alimentario Argentino no incluye a los equinos dentro de las especies habilitadas para el consumo interno, lo que limita su comercialización en el país. En este sentido, el SENASA autoriza frigoríficos únicamente para exportación de este tipo de carnes.
Ante la repercusión del caso, desde el área de Seguridad Alimentaria de Puerto Madryn aclararon que no está previsto replicar esta experiencia en esa ciudad y señalaron que “no están reguladas la faena ni las características de este tipo de carne”.
Fuente: LM Neuquén
