Un tribunal de revisión integrado por dos jueces ratificó la medida de coerción dictada por la jueza técnica, por lo que el condenado permanecerá detenido en una comisaría local.

La jueza técnica Raquel Tassello condenó a D. H. B. a la pena de 16 años de prisión efectiva, más la obligación de realizar un tratamiento psicológico, luego de haber sido declarado culpable por un tribunal popular por 11 hechos de abuso sexual agravado por el acceso carnal y la convivencia preexistente con la víctima menor de edad.
Durante la audiencia de cesura, la fiscal general María Laura Blanco argumentó la gravedad de los ataques, la extensión temporal, la violencia de género ejercida y el daño ocasionado a la víctima, quien resultó embarazada a causa de los abusos. Ante estos elementos, la querella había solicitado la imposición de una pena de 20 años de cárcel.
Por su parte, la defensa pública requirió el mínimo legal de 8 años, al sostener que se debía considerar la falta de antecedentes penales del imputado. Sin embargo, al momento de resolver, la magistrada Tassello remarcó que las conductas del autor impactaron de manera profunda en la psiquis de la víctima, descartando la posibilidad de otorgar una pena menor dada la naturaleza del delito.
Posteriormente, la fiscalía solicitó la prisión preventiva del sujeto al considerar que el monto de la pena fijada eleva el riesgo de fuga. Pese a la oposición de la defensa, que pedía la libertad con medidas sustitutivas amparada en la presunción de inocencia, la jueza ordenó la detención inmediata por el término de seis meses o hasta que el fallo quede firme.
La medida fue revisada en una posterior audiencia ante un tribunal integrado por los jueces Alejandro Soñis y Alicia Fernanda Revori. Tras un estancamiento en la votación, se requirió la intervención del juez Cosmaro, definiendo por mayoría ratificar la prisión preventiva resolviendo que el acusado continúe alojado en un establecimiento carcelario.
