Carlos Rivas está acusado por actos de crueldad animal y por poner en riesgo la salud pública. La Fiscalía anticipó que solicitará cuatro años de prisión, mientras que la querella pedirá una pena de cinco años en caso de una condena.

Este lunes comenzó en Rawson el juicio oral y público contra Carlos Rivas, acusado por el presunto envenenamiento con Carbofuran que provocó la muerte de tres perros en una chacra del barrio La Isla.
El debate es encabezado por la jueza Eve Ponce y tiene como parte acusadora a la fiscal jefe de la Unidad Fiscal Especializada en Ambiente y Delitos contra los Animales (UFEAYDA), Florencia Gómez, quien adelantó que solicitará una pena de cuatro años de prisión si el acusado es hallado culpable. En tanto, la querella, representada por el abogado Romano Comineti, pedirá cinco años de condena.
Durante la primera audiencia, Rivas decidió prestar declaración, aunque respondió únicamente a las preguntas realizadas por su defensa. En su exposición negó haber arrojado veneno contra los animales, aunque reconoció ser la persona que aparece en las imágenes de las cámaras de seguridad instaladas en el predio de los denunciantes.
El acusado explicó que esa noche se encontraba alimentando y dejando agua para sus perros y caballos debido a que debía viajar de urgencia a Futaleufú, Chile, tras el fallecimiento de un familiar. Además, indicó que mientras se encontraba en ese país fue informado sobre un allanamiento realizado en el lugar donde reside y cuida animales.
Como parte de su estrategia defensiva, Rivas sostuvo que los perros podrían haber sido envenenados en otro sitio y no dentro del campo donde ocurrieron los hechos investigados.
Durante la jornada también declararon Alan Martini y Paula Fuseneco, propietarios de uno de los animales fallecidos, identificado como “Manija”. Martini relató que, tras no encontrar a sus perros luego de un paseo por el Dique Ameghino, decidió revisar las cámaras de seguridad de su propiedad y observó la presencia de Rivas junto al alambrado en días previos al hecho.
El hombre aseguró además haber encontrado restos de embutidos en el lugar, elementos que fueron preservados para su análisis. “En la cámara se puede ver a Rivas arrojando cosas hacia mi terreno”, afirmó durante su testimonio.
También brindó declaración Mauro Díaz, propietario de los perros Samy y Lupe, quien se presentó como víctima en la causa.
La acusación contra Rivas incluye los delitos de malos tratos y actos de crueldad contra los animales, en concurso ideal con infracciones contempladas en la Ley 24.051 de residuos peligrosos y el artículo 200 bis del Código Penal, debido al riesgo potencial que habría generado el uso del veneno para la salud pública.
El juicio continuará este martes desde las 8 horas con la declaración de nuevos testigos.
