La defensa rechaza las acusaciones de maltrato físico, sostiene que las marcas responden a un cuadro de falla multiorgánica y prevé un informe conclusivo antes de fin de año.

La investigación por el fallecimiento del pequeño Ángel ingresó en una etapa determinante dentro del calendario judicial. El cuerpo médico forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dará inicio el próximo 21 de octubre a la pericia médica integral, un estudio considerado fundamental para esclarecer de manera científica las causas del deceso y definir el rumbo de la causa.
El trámite avanzó tras completarse las gestiones administrativas en el Juzgado Nacional de Rogatorias, procedimiento que demoró solo dos meses desde su habilitación a comienzos de julio. Desde la defensa técnica remarcaron que el cumplimiento de estos plazos desmiente las especulaciones sobre supuestas maniobras dilatorias que postergarían el proceso por más de un año, confirmando que la fecha fijada se ubica apenas siete días después del cierre formal de la etapa de investigación preliminar.
En cuanto al planteo médico, la representación legal ratificó su postura respecto a las infiltraciones detectadas en el cuero cabelludo del niño. La defensa descartó que dichas marcas correspondan a golpes o agresiones físicas sufridas con anterioridad, sosteniendo que responden a complicaciones biológicas derivadas del cuadro de falla multiorgánica que afectó al menor y a las posteriores intervenciones asistenciales, coincidiendo con la ausencia de lesiones traumáticas externas constatadas en los primeros exámenes.
De cara al avance del proceso, la representación legal explicó que la fijación de la fecha del juicio oral dependerá de los pasos previstos por la Oficina Judicial. Una vez que el máximo tribunal del país entregue el informe conclusivo —estimado para antes de fin de año—, el expediente deberá atravesar la instancia de audiencia preliminar, donde las partes debatirán sus teorías del caso y definirán las pruebas que serán admitidas para el debate final.
