El acusado quedó detenido, pero luego fue liberado. “Mi hija salió a la calle y lo vio, vive casi al lado nuestro”.

Todo empezó un día como cualquier otro cuando Maida y su pequeña hija, que entonces tenía 12 años, fueron a tomar mate a la casa de una familia amiga en la localidad misionera de Jardín América. Como se hizo tarde, la nena se quedó a dormir y desde entonces la familia vive en una pesadilla constante que parece no tener fin.
Esa noche, después de que Maida se fuera, su vecino atacó a su hija mientras dormía y la violó. La nena, por miedo, pudo contar lo que le había pasado recién después de un año, pero aunque su mamá hizo la denuncia, el acusado está libre y sigue viviendo casi al lado de ellas.
“Ni siquiera le pusieron una restricción perimetral, lo tenemos que ver todos los días y él está como si nada”, dijo a TN Maida, la mamá de la víctima. Y lamentó: “Mi hija no puede ir en colectivo al colegio porque se cruza con la esposa de él, la mujer se burla de ella”.
Violó a la amiga de su hija y la amenazó para que no hable
En diálogo con este medio, Maida explicó que conocían a sus vecinos desde hacía nueve años y habían construído una relación de amistad entre ambas familias: “Ese día yo me quedé tomando mate y mi hija subió con su amiga a la habitación de la nena para ver una película, pero se quedaron dormidas”.
“Como no se despertaban, mi amiga me ofreció que se quedara a dormir ahí y yo, tonta, la dejé”, lamentó, con cierto sentimiento de culpa, como si hubiera podido prever lo que iba a pasar. Pero nada podía prepararla para el horror del que su hija iba a ser víctima pocas horas después.
Su hija no le contó nada en ese momento pero sí empezaron a aparecer señales, algunos cambios de conducta que la pusieron en alerta. Así fue como, cuando ya había pasado casi un año, le dijo a su hija que iba a llevarla a un médico y esa sola idea fue lo que quebró la última barrera de resistencia de la menor.
“Mami, si vos me llevás al doctor, el doctor va a saber que mi primera vez fue con ‘J’.”, le dijo la nena en medio de una crisis de llanto, según contó Maida a TN. “Yo me quise morir”, afirmó la mujer, y agregó: “Me dijo que después de violarla él le dijo que si se lo contaba a alguien la próxima le iba a ir peor...Entonces no dijo nada, por miedo a él y por miedo de que su amiga dejara de serlo”.
“Vive casi al lado nuestro”
El 17 de octubre del año pasado Maida fue a la comisaría para denunciar el abuso sexual y ese mismo día también volvió a la casa de sus vecinos e increpó a su supuesta amiga por lo que había pasado. “Me sacó como a un perro mientras el tipo atrás se reía y se burlaba de mi”, recordó con bronca.
Cuando la policía se presentó en el domicilio del acusado creyeron que por fin iban a sentir algún alivio, pero la tranquilidad sólo les duró un par de meses, hasta la Navidad. “Mi hija salió a la calle y lo vio”, sostuvo Maida, que fue a pedir explicaciones a la Justicia y recién entonces le comunicaron que el hombre había sido liberado el 21 de diciembre.
“Lo que pasó en esta causa es que sigue la instrucción, según el Juzgado no se han reunido todavía las pruebas suficientes para elevarla a juicio”, explicó por su parte a TN el abogado Juan Carlos Del Rosal, que representa a la familia de la víctima desde la excarcelación del presunto abusador.
Y remarcó: “Lo que me llamó a mí la atención es que la libertad le fue concedida sin ningún tipo de medida de seguridad precautoria. El acusado vive a una casa de distancia y sólo le dictaron la prohibición de contacto”.
En este sentido, el letrado indicó que ya apelaron la excarcelación y ahora esperan una resolución de la Cámara de Apelaciones. En tanto, la nena ya declaró en Cámara Gesell y fue sometida a pericias psicológicas. “La víctima no puede hacer su vida normal, mientras que el imputado sí”, concluyó Del Rosal.
