El análisis forense detectó material genético de la víctima en el hocico, los dientes y las encías del animal. Para la Fiscalía, el resultado refuerza las pruebas que lo señalan como responsable del ataque ocurrido en Playa Magagna.

Un estudio genético confirmó la presencia de restos biológicos de la niña de 5 años en el hocico y el interior de la boca de Perejil, el perro señalado por la Fiscalía como responsable del ataque que terminó con su vida en Playa Magagna, cerca de Rawson.
El hecho ocurrió el sábado 13 de junio y la investigación está a cargo de la fiscal jefe de Rawson, Laura Castagno, y el procurador fiscal Jeremías Regueira.
La pericia fue realizada por el Laboratorio Regional de Investigación Forense, que analizó distintas muestras tomadas del pelaje del hocico, su parte externa y el interior de la boca del animal, específicamente sobre los dientes y las encías.
Según el informe, las tres muestras arrojaron un único perfil genético femenino, que resultó idéntico al obtenido de la muestra de referencia de la niña.
Este resultado se suma a otras evidencias incorporadas a la causa, entre ellas imágenes de cámaras de seguridad, testimonios y estudios forenses, que apuntan a Perejil como el animal que provocó las heridas mortales.
“El resultado de la pericia genética viene a robustecer el resto de las evidencias reunidas, lográndose un avance significativo sobre el acaecimiento del luctuoso hecho”, sostuvo la fiscal jefe Laura Castagno.
