Los operativos simultáneos abarcaron chatarrerías y viviendas. Las fuerzas de seguridad secuestraron cables de alta tensión, vehículos, herramientas de corte y armas en el marco de una investigación por encubrimiento.

Una ambiciosa investigación judicial iniciada por el delito de encubrimiento derivó este viernes por la mañana en un masivo despliegue policial que incluyó ocho allanamientos simultáneos. Las medidas se concentraron estratégicamente en Comodoro Rivadavia, con extensiones en la vecina localidad de Caleta Olivia, logrando desarticular una red dedicada al acopio y comercialización ilícita de materiales estratégicos tras el secuestro de más de 1.000 kilos de cobre pertenecientes a redes de alta tensión y una importante suma de dinero en efectivo.
El megaoperativo fue supervisado sobre el terreno por el ministro de Seguridad de Santa Cruz, Pedro Prodromos, acompañado por el secretario de Estado de Seguridad, Bruno Gómez. En tanto, la ejecución de las irrupciones estuvo a cargo del personal de la División de Investigaciones (DDI) de Caleta Olivia en un trabajo coordinado con las Fuerzas Especiales Zona Norte y la División Policial de Investigaciones (DPI) de Comodoro Rivadavia, bajo órdenes tramitadas ante el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil N° 1 de Pico Truncado.
En el ámbito local, la atención principal de las fuerzas de seguridad estuvo puesta en tres predios de Comodoro Rivadavia, focalizando las actuaciones en establecimientos dedicados a la compraventa y acopio de materiales metálicos. Uno de los puntos clave tuvo lugar en una chatarrería del barrio Stella Maris, donde los investigadores lograron incautar una tonelada de recortes de cobre de alta tensión, además de secuestrar balanzas industriales de gran porte, herramientas específicas de corte, dispositivos de telefonía celular y cuadernos con valiosas anotaciones sobre las transacciones comerciales.
En paralelo, las comisiones policiales se desplazaron hacia un segundo establecimiento situado en el sector de Kilómetro 17. En dicho predio, las tareas de inspección arrojaron el secuestro de motosierras, balanzas, equipos de filmación y registro, tramos de cableado, telefonía móvil, documentación de valor pericial y una motocicleta. Asimismo, durante la requisa del lugar se constató y procedió a la incautación de una abultada suma de dinero en efectivo en moneda nacional.
Como parte del mismo entramado investigativo y dada la fluida vinculación regional entre ambas localidades, de forma simultánea se ejecutaron otros cinco allanamientos en diversos barrios de Caleta Olivia. En esas propiedades, los efectivos policiales lograron secuestrar un arma de fuego tipo carabina calibre .22 provista de trece cartuchos, una motosierra, más dispositivos celulares y cuatro cuadernos con anotaciones clave. La totalidad de los elementos incautados en ambas ciudades fue adosada al expediente judicial para establecer el origen de los materiales, determinar la trazabilidad del mercado negro y deslindar las responsabilidades penales de los implicados.
