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Orgullo

Una nueva especie fósil de la Patagonia llevará un nombre en homenaje a la UNPSJB

El ejemplar permaneció durante décadas bajo resguardo de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco. Investigadores argentinos determinaron que se trata de una nueva especie de mamífero fósil que habitó la Patagonia hace entre 24 y 29 millones de años y la bautizaron Leindacia unpasajubo, en homenaje a la UNPSJB.

Un fósil hallado a comienzos de la década de 1980 en el yacimiento de Cabeza Blanca, en Chubut, permaneció durante más de cuatro décadas bajo resguardo de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (UNPSJB) hasta que un reciente estudio permitió identificarlo como una nueva especie de mamífero.

Se trata de una mandíbula casi completa y muy bien preservada, encontrada por Ignacio Pujana y que, en su momento, había sido reconocida por el paleontólogo Miguel Soria como un posible integrante de la familia Indaleciidae. Sin embargo, el material quedó conservado en las colecciones universitarias y no había sido estudiado en profundidad.

Ahora, los investigadores Javier N. Gelfo y Guillermo M. López, del CONICET y la Universidad Nacional de La Plata, analizaron el ejemplar y determinaron que corresponde a un nuevo género y especie dentro de esta familia de mamíferos sudamericanos.

La nueva especie fue denominada Leindacia unpasajubo. El nombre del género es un anagrama de Indalecia, que da nombre a la familia, mientras que “unpasajubo” constituye un homenaje a la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, institución que conserva el material original.

El animal vivió hace entre 24 y 29 millones de años, durante el Oligoceno, y habría tenido un tamaño aproximado al de un conejo. Una de las características más llamativas de sus dientes es que algunos incisivos y caninos presentaban una forma similar a la de los molares, una particularidad que podría estar relacionada con una alimentación basada en plantas duras o muy abrasivas.

El fósil se encuentra actualmente bajo resguardo en la colección de Paleovertebrados de la UNPSJB (UNPSJB-PV 565), dentro del Repositorio Científico y Didáctico Dr. Eduardo Musacchio, dependiente de la Facultad de Ciencias Naturales y Ciencias de la Salud de la Universidad.

Otra especie descubierta en Santa Cruz

El mismo estudio permitió describir una segunda especie, perteneciente a la familia Adianthidae, a partir de un fragmento de mandíbula hallado en Cerro Centinela, provincia de Santa Cruz.

Fue denominada Dianthusa unlapla, en homenaje a la Universidad Nacional de La Plata. A diferencia del ejemplar encontrado en Chubut, esta especie vivió durante el Mioceno temprano, hace entre 18 y 19 millones de años.

Sus molares presentaban una estructura poco habitual: cada diente contaba con cuatro raíces, un sistema de anclaje que podría haber permitido soportar grandes fuerzas durante la masticación. El ejemplar se conserva en la División Paleontología de Vertebrados del Museo de La Plata.

Una ventana a la evolución de los mamíferos patagónicos

Las dos nuevas especies pertenecen al grupo de los litopternos, mamíferos herbívoros nativos de Sudamérica que durante millones de años ocuparon roles ecológicos similares a los que en otros continentes desempeñaron animales como caballos, camellos y antílopes.

El hallazgo aporta nuevas herramientas para estudiar la relación entre los indalécidos y los adiántidos, dos grupos de litopternos emparentados. Los investigadores señalan que los indalécidos parecen haber disminuido hasta desaparecer después de un período de enfriamiento global ocurrido entre el Eoceno y el Oligoceno, mientras que los adiántidos aumentaron su diversidad durante el Mioceno.

Una de las hipótesis planteadas es que ambos grupos podrían haber ocupado espacios ecológicos similares en distintos momentos, aunque los especialistas advierten que todavía no existen evidencias suficientes para hablar de un verdadero “reemplazo” evolutivo.

Más allá de su tamaño y del carácter fragmentario de los restos, las mandíbulas permiten conocer mejor a los pequeños mamíferos que habitaron Sudamérica durante el Cenozoico y aportar información para reconstruir los antiguos ecosistemas, establecer relaciones evolutivas y analizar cómo los cambios climáticos influyeron en la aparición y desaparición de distintas especies.

El valor de las universidades públicas

Además del aporte paleontológico, el trabajo pone en relieve el rol de las universidades nacionales en la conservación del patrimonio y en el desarrollo de investigaciones científicas.

En el caso de la UNPSJB, el repositorio donde se conserva la mandíbula funciona como espacio de custodia permanente de materiales provenientes de investigaciones científicas, rescates paleontológicos y procedimientos administrativos o judiciales, en coordinación con la autoridad de aplicación correspondiente.

Javier N. Gelfo destacó que el descubrimiento fue posible gracias al trabajo de investigadores formados en universidades públicas, las colecciones paleontológicas, el equipamiento y el financiamiento de las universidades nacionales y del CONICET.

El estudio fue publicado en la revista científica internacional Biological Journal of the Linnean Society, en su volumen 149, número 2, correspondiente a octubre de 2026.

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