Ocurrió en el recorrido de la línea 8H Palazzo Standard. La usuaria accionó el timbre con anticipación, pero el conductor omitió el descenso en la garita habilitada en medio de la lluvia.

Una vecina de la ciudad hizo pública su indignación y malestar tras vivir una insólita y riesgosa situación a bordo de una unidad del transporte público de pasajeros. Según denunció, el chofer del colectivo 1039 de la empresa SolBus se negó a abrirle la puerta en la garita correspondiente, obligándola a descender del otro lado de la ruta en pleno temporal.
El hecho se registró durante la tarde de este lunes. La usuaria abordó el interno en la intersección de Democracia y Roque Sáenz Peña y, al aproximarse a su destino en el barrio Castelli Este alrededor de las 16:50, accionó el timbre con la antelación necesaria para solicitar el descenso en la parada oficial del sector.
Sin embargo, a pesar de haber cumplido con la indicación y de solicitar de manera reiterada la apertura de la puerta —sumado al reclamo de otros pasajeros que intentaron alertar al conductor—, el chofer ignoró las peticiones y continuó la marcha sin brindar explicación alguna. Finalmente, la dejó descendida en una zona no habilitada al otro lado de la calzada.
Como consecuencia de la maniobra, la joven debió aguardar el cambio de luz en el semáforo para poder cruzar la arteria de intenso tráfico y retornar hacia su hogar, viéndose expuesta a mojarse de manera innecesaria por la lluvia persistente. Ante lo ocurrido, solicitó mayor responsabilidad a los trabajadores del volante y exigió a la empresa un control más riguroso sobre la prestación del servicio.
