Las inspecciones nocturnas en Cerro Negro encendieron las alarmas del Ejecutivo santacruceño. Con seis áreas operativas suspendidas y severas faltas a las leyes de higiene laboral, el Gobierno no descarta ordenar el cierre total del complejo operado por la multinacional.

El secretario del área, de apellido Aravena, ofreció un balance preliminar de los controles ejecutados dentro de la propiedad e informó que las condiciones encontradas son «altamente deficientes, con un potencial riesgo para la seguridad y la vida de los trabajadores». Las actuaciones administrativas se enmarcan en la Ley Nacional 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo, la normativa laboral provincial y la Ley 3141 (conocida como “90/10”).
Entre las faltas más alarmantes, los inspectores constataron un derrame de cianuro y fallas críticas en el sector bajo mina.
La paralización de la actividad en el área subterránea busca evitar nuevos incidentes fatales en la provincia, donde recientemente dos operarios perdieron la vida en un evento similar. «Hubo una tragedia donde dos santacruceños perdieron la vida, y nosotros eso no lo vamos a permitir. No vamos a retroceder un centímetro en poner en riesgo la vida de los trabajadores», aseveró el funcionario.
Sanciones y vehículos retenidos
Durante la cobertura de los procedimientos, que se extendieron durante el horario nocturno, las autoridades labraron múltiples infracciones y retuvieron diversos vehículos por no cumplir con los estándares mínimos de circulación. Entre las unidades sancionadas destaca un camión de transporte de combustible que operaba sin las medidas de seguridad ni la reglamentación correspondiente.
Respecto a la continuidad de las operaciones de la minera en la provincia, la gestión santacruceña no descarta avanzar con una clausura preventiva o definitiva sobre todo el complejo Cerro Negro. «Es una evaluación que vamos a hacer en el momento oportuno y que podría llegar a hacerse en la medida que avancemos en las inspecciones», puntualizó Aravena.
El funcionario concluyó recordando que la prioridad del operativo es resguardar a los más de 1.200 operarios que se desempeñan en el lugar: «Sus familias anhelan que vuelvan sanos y salvos, y esta corporación los pone en riesgo día a día. Un gramo de oro no vale una vida».
