Se llevó a cabo la audiencia de control de detención y apertura de la investigación por el homicidio de Jeison Yeraik Díaz, alias “Mantequilla”, hecho en el cual se encuentra imputado Edwin Olguín. Tras el acto judicial, el juez penal Martín Cosmaro resolvió declarar legal la detención, autorizar la formalización de la causa y disponer la inmediata libertad del acusado al no constatar peligros procesales.

Según la reconstrucción del caso expuesta por la fiscal Andrea Rubio, el hecho ocurrió el pasado 3 de septiembre alrededor de las 20:30 horas. Olguín se encontraba en su vivienda de la calle Barceló, en el barrio Pueyrredón, junto a su pareja y su hijo, cuando arribó Jeison Díaz blandiendo un arma de fuego de manera amenazante. Luego de que Olguín pidiera auxilio, se produjo un forcejeo entre ambos que derivó en tres disparos: uno impactó en la pareja de Olguín y los otros dos en las piernas de Díaz, provocándole la muerte por shock hipovolémico.
Cálificación provisoria y postura de las partes
La fiscalía formalizó el hecho bajo la calificación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor. No obstante, la representante del Ministerio Público Fiscal no descarta que con el avance de las pericias la carátula mute hacia un “exceso en la legítima defensa” o directamente “legítima defensa”. Ante la ausencia de riesgos de fuga o entorpecimiento, la fiscalía optó por no requerir medidas de coerción.
Durante el desarrollo de la sesión, el imputado prestó declaración de manera voluntaria y manifestó:
“Solo quise proteger a mi familia, no pensé que iba a venir armado y llegar a este extremo”.
Por su parte, el abogado defensor Alejandro Fuentes no objetó la legalidad de la aprehensión ni la imputación inicial. Fuentes valoró públicamente la objetividad fiscal al contemplar un posible encuadre de defensa propia y adhirió al pedido para que su asistido recupere la libertad.
Resolución judicial
Al concluir la audiencia, el juez Cosmaro dio por notificado al imputado del inicio de la investigación formal, garantizó el derecho a la defensa técnica y ordenó el cese de la detención de Olguín, fundamentado en la inexistencia de riesgos procesales que justifiquen la prisión preventiva.
