El diputado nacional tomó distancia del encuentro entre ambos dirigentes y sostuvo que el acuerdo debería incluir a otros sectores del justicialismo chubutense.

La cordillera chubutense volvió a convertirse en el epicentro de las disputas políticas dentro del Partido Justicialista. Tras la reciente aparición del diputado Juan Pablo Luque y Dante Bowen, intendente de Dolavon, en una conferencia de prensa en Esquel, la reacción de otros sectores del peronismo no tardó en llegar.
Luego del encuentro en el que ambos dirigentes sellaron un entendimiento político de cara al año electoral, el legislador nacional José Glinski tomó distancia de la foto que sacudió la interna partidaria, y en diálogo con medios de prensa, cuestionó tanto la modalidad como el alcance del acercamiento entre el ex intendente de Comodoro Rivadavia y el jefe comunal de la localidad de las norias.
“No es todo el peronismo”
“La foto que vimos ayer no es la totalidad del peronismo; son dos sectores que se están poniendo de acuerdo en algunas cosas”, aseguró Glinski, remarcando que la mesa de discusión debe integrar a referentes de todas las comarcas, sin necesariamente limitarse a acuerdos “de cúpula”.
“A mí me hubiese gustado un formato distinto. Me parece que no fue un espacio de encuentro y discusión, sino la puesta en escena de un acuerdo político entre dos dirigentes. Tendría que haber sido una mesa con muchos más que tres; el propio intendente de Trevelin, Hector ‘Cano’ Ingram, tendría que haber estado sentado en otro lugar”, disparó el diputado nacional, que desde 2009 ha cumplido distintas funciones y ocupado cargos en Buenos Aires, con una actividad partidaria esporádica en Chubut.
El “tirón de orejas” apuntó contra un armado electoral que parecería estar encerrado en la tan internamente criticada “rosca partidaria”, y si bien Glinski aclaró que su planteo no responde a una precandidatura propia, también dejó entrever la necesidad de estructurar un programa de gobierno antes de definir nombres propios, algo en lo que consideró que tanto Luque como Bowen se anticiparon innecesariamente.
Marcando la primera grieta dentro del justicialismo chubutense, el diputado y ex director de la PSA planteó que “algunos están dedicados a la ‘rosca’ y otros estamos más interesados en generar un proyecto político de trazo grueso”, concluyendo que “para ganar y ofrecer un nuevo rumbo, el peronismo tiene que mirar por afuera de su propio ombligo y generar las condiciones para que la provincia vuelva a tener trabajo y desarrollo”.
